El precio de la nafta súper se disparó y ya duplica la inflación anual
En los últimos doce meses, el combustible básico registró un alza del 63,6%, una cifra que pulveriza el 33,1% del índice de precios general. El consumo de gasoil común se desplomó un 11%.
El mercado de combustibles en Argentina atraviesa un ciclo de inestabilidad profunda.
Aunque la tensión bélica en Medio Oriente forzó una suba reciente del 15% en las pizarras locales, el desfasaje tarifario responde a una inercia interna que se despegó del resto de los bienes y servicios.
Durante el último año, la nafta súper acumuló un incremento del 63,6%, superando con holgura la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La disparidad es evidente al observar los valores en la Ciudad de Buenos Aires. En las estaciones de la red estatal, el litro de súper saltó de $1.173 en marzo de 2025 a los $1.920 actuales.
Por su parte, la variante Premium trepó de $1.449 a $2.145 (un 48% más), mientras que el Infinia Diésel se movió de $1.448 a $2.128, marcando un ascenso del 46,9%.
Competidoras como la del logo de la ostra y la ex Esso aplicaron ajustes en sintonía, con variaciones que se ubicaron entre el 59% y el 60,7% para el segmento de mayor demanda.
Bajo el esquema de desregulación vigente, el costo final en el surtidor queda sujeto a la hoja de ruta comercial de cada boca de expendio.
Consumo en crisis y cambio de hábitos
La distancia entre los salarios y el surtidor transformó el comportamiento de los conductores durante 2026. Si bien la nafta súper representa el 50% del volumen vendido en la Capital Federal, su despacho cayó un 3% interanual en enero.
Curiosamente, la nafta premium mostró una tendencia inversa con un crecimiento del 2%.
Este fenómeno sugiere que una parte de los usuarios migró hacia productos de mayor calidad ante el acortamiento de la brecha de precios entre ambos segmentos.
El escenario es más crítico en el sector productivo y de transporte:
Gasoil común: Sufrió un derrumbe del 11% en sus ventas.
Diésel de ultra bajo azufre: Logró esquivar la tendencia con una suba del 4%.
Mientras la inflación de febrero se consolidó en un 33,1%, el ritmo de aumento de los combustibles básicos prácticamente duplicó esa marca.
El impacto real de esta aceleración frente al costo de vida de marzo quedará sellado el próximo 14 de abril, cuando el INDEC difunda los datos oficiales del IPC.

