En Bolivia no perdonan ni a los muertos

Ocurrió en La Paz. Lanzaron gases lacrimógenos a manifestantes que cargaban féretros de Senkata, donde fueron asesinadas ocho personas. 

No pueden descansar en paz. La policía boliviana reprimió con gases lacrimógenos a los manifestantes que se movilizaban con los ataúdes de las víctimas de Senkata, donde fueron asesinadas al menos ocho personas. Las autopsias ratificaron que todas murieron por impactos de arma de fuego.

La movilización comenzó por la mañana. El luto cubría a las miles de personas que caminaban cargando los féretros, rumbo a la Casa de Gobierno, en La Paz, para reclamar la renuncia de la autoproclamada presidenta interina, Jeanine Áñez. "Todos los distritos de la ciudad de El Alto nos pusimos de acuerdo. Bajamos vestidos de negro con nuestros muertos para que la prensa internacional y nacional se entere de que este gobierno ha matado a nuestros hermanos", afirmaron.

"No respetan ni a los muertos" le gritan a los policías y militares que reprimen la masiva movilización dónde la gente de El Alto, acompañada de otras partes del país, bajó hasta La Paz con los ataúdes. Esto es #Bolivia con el gobierno de facto, la dictadura.#21Nov pic.twitter.com/aH8Dxw9ylw

— Marco Teruggi (@Marco_Teruggi) November 21, 2019

Así comenzaron su marcha, al grito de "¡El Alto de pie, nunca de rodillas!". A la movilización le iba a seguir un bloqueo de calles. "Así la ciudad, la hoyada paceña, va a sentir lo que nosotros sentimos con la muerte de nuestros compañeros", expresaron. La multitud acompañó el traslado de los féretros desde El Alto hasta La Paz. "Justicia, justicia, justicia", gritaban mientras recorrían las calles de la capital boliviana.

Represión

No obstante, cuando se dirigían a la Plaza Murillo, situada frente al Palacio Quemado, en la capital boliviana, se encontraron con las tanquetas de la policía y con uniformados antimotines que impidieron su paso. Los gritos de "asesinos" tronaron, junto con los de "Áñez se va, la paz volverá" y "Áñez asesina, queremos tu cabeza", mientras les lanzaban objetos.

Fue en ese momento cuando comenzó la represión que incluyó gases lacrimógenos, que alcanzaron hasta los féretros adornados con flores y banderas whipalas. "Nos quieren matar y hay libertad para matar, hay orden para que nos maten en El Alto. Hemos sido matados y ahora somos gasificados", se quejó una mujer, una de las tantas que debió correr para refugiarse.

Confirmación

El Instituto de Investigaciones Forenses ratificó que las ocho personas asesinadas en El Alto durante el desalojo de la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en Senkata, murieron por impacto de proyectil de arma de fuego.

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