El presidente de Irán prometió vengar la muerte del ayatollah Alí Jameneí: "Es nuestro derecho legítimo"
En un mensaje transmitido por la televisión estatal, Masud Pezeshkian, calificó el suceso como un "crimen histórico" y subrayó la determinación del régimen para ejecutar una represalia.
Este domingo, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró que su país vengará la muerte del líder supremo, el ayatollah Alí Jameneí, tras un ataque conjunto atribuido a Estados Unidos e Israel.
"La República Islámica de Irán considera su deber y derecho legítimo vengar a los autores e instigadores de este crimen histórico", afirmó Pezeshkian en un comunicado difundido por la televisión estatal.
El mandatario iraní calificó el hecho como "la mayor prueba que enfrenta hoy el mundo islámico" y defendió las represalias emprendidas por Irán, que incluyeron ataques contra varios países de Oriente Medio, en particular aquellos considerados aliados de Estados Unidos y donde la potencia mantiene bases militares.
Masud Pezeshkian, en el cargo desde julio de 2024, destacó lo que definió como el "liderazgo grande y divino" del ayatollah Alí Jameneí. Según afirmó, su conducción se sostuvo en "la voluntad, el voto y la opinión del pueblo", y otorgó "dignidad y honor a la nación", al tiempo que lo convirtió en "una espina en el ojo de los enemigos del Islam y de Irán".
En la misma línea, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Alí Larijani, aseguró que "la muerte de Jamenei no quedará sin respuesta" y remarcó que Estados Unidos e Israel "nunca alcanzarán sus objetivos".
Y agregó: "La muerte del líder Ali Khemenei durante los ataques estadounidenses e israelíes fue un episodio amargo. Quemaron y apuñalaron los corazones de los iraníes, pero esto no quedará sin respuesta, y sus propios corazones serán apuñalados. Este fue el camino equivocado que tomaron Estados Unidos e Israel, y nunca lograrán sus objetivos".
Las autoridades iraníes anunciaron 40 días de luto nacional por la muerte de Jameneí, quien tenía 86 años y lideraba el país desde 1989, y también se reportó que familiares suyos como su hija, yerno y nieta murieron en el mismo ataque.
Hasta el momento, ni Washington ni Tel Aviv se pronunciaron oficialmente sobre las acusaciones formuladas por Teherán.
El presidente estadounidense Donald Trump confirmó la muerte en su red Truth Social, describiendo a Jamenei como "una de las personas más malvadas de la historia" y celebrando el hecho como "justicia".
Irán respondió con lanzamientos de misiles contra bases estadounidenses en Oriente Medio (incluyendo en países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait), y contra objetivos israelíes.

