CERCANOS

León XIV sobre Francisco: esto decía el nuevo papa

El nuevo Sumo Pontífice recordó a Jorge Bergoglio, a quien conoció cuando era arzobispo de Buenos Aires.

El nuevo papa León XIV recordó los momentos que compartió con Jorge Bergoglio, a quien conoció durante su etapa como arzobispo de Buenos Aires. En los últimos años, cuando en ru rol de cardenal Robert Prevost desempeñó funciones en la Curia Romana, profundizó su amistad con Francisco. 

Prevost destacó la autenticidad y coherencia con la que el fallecido pontífice buscó vivir el Evangelio, resaltando su anhelo por "una Iglesia pobre, que camina con los pobres, que sirve a los pobres" como una de sus enseñanzas más significativas.

El excardenal agustino remarcó la cercanía hacia las personas en situación de vulnerabilidad y sufrimiento como rasgos distintivos de la personalidad del papa Francisco. A estas cualidades, añadió su profundo amor por la Iglesia, manifestado en su voluntad de "darlo todo para servirla" y un marcado "sentido de la responsabilidad". Así lo definió León XIV en declaraciones recientes a medios vaticanos tras la muerte de Bergoglio.

Prevost expresó su constante admiración por la "generosidad", la "caridad" y el "deseo de vivir esta dimensión del Evangelio hasta estos últimos días" del fallecido pontífice.

Al evocar sus encuentros en Argentina, el nuevo Papa rememoró su primer contacto con Bergoglio cuando este ejercía como arzobispo de Buenos Aires. "Siempre tuve la impresión de un hombre que quería vivir el Evangelio con autenticidad, con coherencia", afirmó. “En los tiempos en que yo era prior general de los agustinos, varias veces, durante las visitas a mis hermanos en Argentina, cuando él era todavía cardenal, tuve ocasión de conocerle y hablar con él, informalmente y sobre asuntos más institucionales”, detalló.

Tras su elección como Papa, Francisco celebró su primera misa pública el 13 de marzo de 2013 en la parroquia de Santa Ana del Vaticano. En esta ocasión, el cardenal Prevost tuvo la oportunidad de reencontrarse con él. "Me pregunté si se habría acordado de mí y cuando llegó y entró en la sacristía, al verme, me reconoció inmediatamente y empezamos a hablar", contó.

 

 Francisco junto a León XIV.
 Francisco junto a León XIV.

Poco después, el 3 de noviembre de 2014, Francisco designó a Prevost administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo, en Perú, y posteriormente lo nombró obispo. Durante su labor pastoral en esta región, el religioso agustino mantuvo encuentros con el argentino, quien siempre manifestó su preocupación por la población peruana. "Me preguntaba: '¿Cómo estás? ¿Cómo van las cosas?'", recordó.

El Sumo Pontífice también evocó la visita apostólica de Francisco a Perú en 2018 y el encuentro con una mujer ciega de 99 años de su diócesis que viajó a Trujillo con el deseo de conocer al Papa. "Se bajó del coche, se acercó a ella y la saludó. Nos ha dejado muchos ejemplos así; en su hermosa humanidad, quiso vivir el Evangelio y transmitir el Evangelio", señaló.

El cardenal también mencionó la última visita de Francisco a la cárcel de Regina Coeli durante el Jueves Santo, un acto que, en sus palabras, "lo dice todo" sobre su deseo de mantener esta tradición anual a pesar de sus problemas de salud, comunicando así el amor y la cercanía que Jesús legó a todos.

Durante dos años, cuando se desempeñó como prefecto del Dicasterio para los Obispos, Prevost mantuvo una reunión semanal con Francisco todos los sábados por la mañana. "Hasta el final, quiso darlo todo a su ministerio, a su trabajo, a su servicio en la Iglesia", comentó sobre estos encuentros. En estas audiencias se abordaban temas relevantes, pero Francisco solía añadir una petición personal: "Me decía, entre otras cosas, al final de la audiencia: 'No pierdas el sentido del humor, tienes que sonreír'"

Ante la consulta sobre cómo retomar el legado del Papa Francisco, el cardenal Prevost reconoció la dificultad de responder tan poco tiempo después de su fallecimiento. "Personalmente creo que este periodo de pérdida, de tristeza, debe ser vivido, en primer lugar, en silencio, con una profunda reflexión, gratitud. Yo, al menos, necesitaré mucho tiempo para apreciar, para comprender verdaderamente, lo que el Papa me ha dejado a mí, a la Iglesia y al mundo", concluyó.

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