Qué es el fenómeno de "hikikomori": la legión de jóvenes que eligen vivir encerrados en sus cuartos
Más de un millón de personas en Japón viven en aislamiento total. Se trata de un fenómeno social silencioso que ya preocupa en todo el mundo y que aumenta en Argentina.
El fenómeno crece y asusta a las familias de todo el mundo. El término “hikikomori” proviene del japonés y significa literalmente "apartarse" o “encerrarse” y se usa para describir a personas —en su mayoría jóvenes— que deciden aislarse completamente de la sociedad. No trabajan, no estudian y, durante años, cortan cualquier contacto con otras personas. En muchos casos, ni siquiera salen de su habitación.
Aunque el fenómeno nació en Japón en los años 90, hoy se está extendiendo a otras partes del mundo y post pandemia, se instaló con fuerza en Argentina. Psicólogos, sociólogos y médicos lo estudian como una nueva forma de aislamiento social extremo, muchas veces relacionado con problemas de salud mental, como ansiedad, depresión o fobia social.
Según cifras oficiales del Ministerio de Salud de Japón, más de 1,4 millones de personas podrían ser consideradas hikikomori. Se trata de hombres y mujeres, principalmente entre los 15 y 39 años, aunque hay casos documentados de personas que llevan más de 10 años sin salir de casa.
Las causas son y variadas múltiples: presiones académicas, exigencias laborales, conflictos familiares, bullying escolar, traumas emocionales y la sobreexposición a la tecnología. El encierro se convierte en una forma de escape frente a un mundo que se siente hostil.
La pandemia y el encierro como nuevo estilo de vidaEl confinamiento obligatorio por la pandemia de COVID-19 hizo visible una conducta que antes era marginal. Muchos jóvenes encontraron en el encierro un espacio de refugio. Pero para otros, la vuelta a la “normalidad” fue imposible: el miedo, la ansiedad y la pérdida de habilidades sociales reforzaron el aislamiento.
En países como Corea del Sur, España, Italia y hasta Argentina, ya se detectan casos que replican las características de los hikikomori. Especialistas alertan que, si no se aborda, podría convertirse en una crisis silenciosa de salud mental.
Desde 2019, las formas de relacionarse y los ámbitos más esenciales de la vida no volvieron a ser los mismos. Las restricciones no rigen, pero aquello que conocimos como "nueva normalidad" se adueñó de forma discreta de la salud, el trabajo, la economía, la educación, y la manera de vincularse, entre otros aspectos.
Un problema social, no solo personal
Los hikikomori no son simplemente “jóvenes vagos”. Los estudios sociales confirman que son individuos que, por distintas razones, sienten que no pueden vivir dentro de las reglas sociales. Muchos no reciben ayuda porque ni siquiera pueden pedirla.
Desde Japón, ya se impulsan programas públicos de acompañamiento, asistencia psicológica y reinserción social. Pero el estigma aún pesa: muchas familias ocultan estos casos por vergüenza.
El fenómeno obliga a repensar cómo tratamos los problemas de salud mental en una sociedad hiperconectada, pero cada vez más sola.

