MEDIO ORIENTE

Trump asegura que Estados Unidos repelió un ataque iraní en el estrecho de Ormuz y sube la tensión: "Sufrieron grandes daños"

El mandatario advirtió a Teherán con "golpes más fuertes" si no se acelera la firma de un acuerdo, aunque aclaró que el alto el fuego sigue vigente.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, informó este jueves que las fuerzas navales de su país repelieron un ataque masivo por parte de Irán en el estrecho de Ormuz.

Según el mandatario, tres destructores de la Marina lograron atravesar la zona bajo fuego enemigo sin sufrir daños, mientras que las fuerzas de Teherán habrían registrado "importantes pérdidas".

A través de un mensaje en sus redes sociales, Trump detalló la eficacia de la defensa estadounidense frente al despliegue de drones y misiles iraníes. "No hubo daños para los tres destructores, pero sí grandes daños para los atacantes iraníes", expresó el republicano.

El mensaje de Donald Trump.
El mensaje de Donald Trump.

Con su característico estilo retórico, el jefe de la Casa Blanca describió la caída de las naves no tripuladas de Irán: "Cayeron bellamente al océano, como una mariposa cayendo a su tumba. Fueron completamente destruidos junto con numerosas pequeñas embarcaciones, que se hundieron rápida y eficientemente".

El presidente aseguró que todos los proyectiles lanzados contra los buques norteamericanos fueron "derribados fácilmente" e "incinerados en el aire", destacando la superioridad tecnológica de su armada.

Advertencia y "Muro de Acero" 

En un tono más beligerante, Trump calificó a los líderes iraníes como "lunáticos" y lanzó una dura advertencia sobre el futuro de las negociaciones diplomáticas.

"Tal como los derrotamos hoy otra vez, los golpearemos mucho más fuerte y mucho más violentamente en el futuro si no firman su acuerdo, ¡rápido!", sentenció.

Asimismo, confirmó que los tres destructores retomarán sus funciones en lo que denominó un "bloqueo naval", al que describió como un "muro de acero" en la región.

De acuerdo con reportes de funcionarios estadounidenses, las hostilidades se concentraron cerca del puerto de Qeshm y la ciudad de Bandar Abbas, nodos críticos para el flujo marítimo internacional. 

El estrecho de Ormuz es vital para el transporte global de crudo, y cualquier fricción militar en la zona suele disparar las alarmas en los mercados de energía.

Pese a la gravedad del incidente, la Casa Blanca buscó dar señales de calma en dos frentes: aclararon que este episodio no supone la ruptura del alto el fuego firmado el pasado 7 de abril.

Asimismo, Trump sostuvo públicamente horas antes que el cese de hostilidades "sigue vigente", a pesar de que el ataque ocurrió mientras Washington aguardaba una respuesta de Teherán a una propuesta de paz.

Por el contrario, las fuerzas armadas iraníes denunciaron que fue Estados Unidos quien violó el acuerdo de cese de hostilidades mediante operaciones cerca del estrecho. 

Según el gobierno iraní, sus fuerzas respondieron de manera defensiva contra los objetivos navales estadounidenses en la región, en lo que consideran una provocación por parte de Washington.

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