Ucrania lanzó casi 600 drones contra Moscú: Zelensky aseguró que se trató de un "mensaje" para Putin
El sábado por la noche Rusia atacó con drones a Kiev, pero la respuesta ucraniana fue más contundente y provocó muertos, heridos y destrozos.
La guerra entre Ucrania y Rusia sumó este domingo uno de sus episodios más impactantes desde el inicio del conflicto. Moscú sufrió el mayor ataque aéreo con drones registrado en los últimos años, luego de que casi 600 aparatos no tripulados fueran lanzados durante la madrugada contra distintos puntos de su territorio.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que los sistemas antiaéreos interceptaron y destruyeron 556 drones ucranianos en 14 regiones del país, además de la península de Crimea -anexionada por Rusia- y zonas del mar Negro y el mar de Azov. Sin embargo, algunos dispositivos consiguieron atravesar las defensas y alcanzar objetivos dentro y alrededor de la capital.
El balance preliminar difundido por las autoridades locales indicó que al menos tres personas murieron y otras 16 resultaron heridas en Moscú y sus alrededores. Uno de los episodios más graves ocurrió en Starbéevo, en la ciudad satélite de Jimki, donde una mujer falleció después de que un dron impactara contra una vivienda. En ese mismo lugar, otro hombre quedó atrapado bajo los escombros.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó además que dos hombres murieron en Pogorelki, localidad del distrito de Mitischi, luego de que restos de un dron cayeran sobre una construcción. También se reportaron daños materiales en edificios y casas de Krasnogorsk e Istra, donde cuatro personas sufrieron heridas. En Subbótino, al sudoeste de Moscú, una vivienda se incendió tras otro impacto.
El alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin, señaló que 12 de los heridos trabajaban en la refinería de Moscú y que la mayoría se encontraba en la entrada de la planta al momento de las explosiones. Aun así, aseguró que las operaciones de la refinería continuaron sin interrupciones.
Durante la madrugada, entre las 4 y las 6, residentes de zonas cercanas al aeropuerto de Domodédovo escucharon más de 20 detonaciones. La agencia EFE reportó además la presencia de drones ucranianos de largo alcance modelo Liuti, reconocibles por su alerón trasero en forma de "V".
La magnitud del operativo superó ampliamente otros ataques recientes contra Moscú. El antecedente más importante había ocurrido el 14 de marzo, cuando las defensas rusas derribaron 65 drones. En los días siguientes se registraron ofensivas de 54 y 42 aparatos, mientras que el 7 de mayo fueron neutralizados otros 61 cerca de la capital rusa.
Para Zelensky, el ataque masivo fue un "mensaje" a Rusia
Desde Kiev, el presidente ucraniano Volodímir Zelensky defendió la ofensiva y sostuvo que el ataque busca aumentar la presión sobre el Kremlin para que detenga la guerra. En sus redes sociales afirmó que las acciones de Ucrania son una respuesta legítima frente a los bombardeos rusos sobre ciudades y pueblos ucranianos.
"Las respuestas ucranianas a la prolongación de la guerra por parte de Rusia y a los ataques contra nuestras ciudades están completamente justificadas", escribió el mandatario, quien definió la operación como una serie de "sanciones de largo alcance" destinadas a enviar un mensaje directo a la sociedad rusa y al presidente Vladímir Putin.
En la noche del sábado, Rusia también desplegó una fuerte ofensiva aérea sobre territorio ucraniano con el lanzamiento de 287 drones, de los cuales 279 fueron derribados o neutralizados sobre distintas regiones del país. También se utilizaron aparatos señuelo para saturar los sistemas de defensa. Según Kiev, ocho drones impactaron en siete ubicaciones diferentes y fragmentos de otros dispositivos cayeron en distintos puntos del país.
Zelensky también felicitó al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y a las Fuerzas de Defensa por haber alcanzado objetivos ubicados a más de 500 kilómetros de la frontera ucraniana. Según detalló el SBU, entre los blancos alcanzados figuraron la refinería de Moscú operada por Gazprom, las estaciones de bombeo de crudo de Sonechnogorska y Volodarskoye, además de la planta Angstrem, dedicada a la fabricación de semiconductores para uso militar y sancionada por Estados Unidos.

