GIRO

Uruguay se distancia de Washington y consolida su alianza estratégica con China

El gobierno de Yamandú Orsi abandona la cercanía con la administración Trump, priorizando vínculos con Beijing. La nueva postura generó la pérdida de beneficios migratorios y la exclusión de Uruguay en cumbres clave contra el crimen organizado.

A un año de haber asumido la presidencia, Yamandú Orsi imprimió un cambio de rumbo drástico en la inserción internacional de Uruguay

La actual administración tomó distancia de los intereses de Estados Unidos en la región, en un contexto donde Donald Trump busca frenar la expansión del régimen chino en América Latina. Esta transición marca una ruptura con la línea seguida por su antecesor, Luis Lacalle Pou.

El quiebre por Venezuela y Medio Oriente

La tensión con el Norte se agudizó el pasado 3 de enero, tras la operación militar estadounidense que capturó a Nicolás Maduro. El gobierno del Frente Amplio manifestó su "seria preocupación" por los hechos en Caracas.

Orsi fue tajante al respecto: "Rechazo a la intervención militar y búsqueda permanente de una salida pacífica a la crisis venezolana. El fin no puede justificar los medios".

Esta postura se repitió ante la reciente escalada en Medio Oriente. 

La Cancillería uruguaya comunicó el pasado sábado su "extrema preocupación por los ataques militares contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel, así como la respuesta militar iraní". 

El documento oficial exigió "el respeto del Derecho Internacional y de la Carta de Naciones Unidas", instando a las partes a "la desescalada de la violencia, a mostrar máxima contención, a respetar el Derecho Internacional Humanitario y a retomar las vías diplomáticas".

Alianza con el gigante asiático

Mientras se enfriaban los lazos con Washington, Orsi encabezó una comitiva de 150 personas -entre funcionarios, empresarios y sindicalistas- hacia Beijing. 

Allí selló con Xi Jinping una asociación estratégica integral. La gira, que incluyó encuentros con Li Qiang y Zhao Leji, buscó potenciar el comercio y la cooperación académica, despertando alertas inmediatas en Estados Unidos y Taiwán por el avance de la influencia china en el Cono Sur.

Consecuencias diplomáticas y migratorias

El nuevo alineamiento ya produce efectos tangibles:

  • Exclusión de foros: Uruguay no fue invitado a la Junta de Paz para Gaza ni participó en la Cumbre Escudo de las Américas en Florida.

  • Seguridad: El país quedó fuera de la coalición regional contra el crimen organizado impulsada por Trump.

  • Migración: Estados Unidos suspendió el régimen migratorio preferencial que facilitaba el ingreso de ciudadanos uruguayos a su territorio.

Actualmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene contacto constante con sus delegaciones en Israel, Irán, Palestina y otras naciones del Golfo, monitoreando una situación regional donde Uruguay ha dejado de ser considerado un aliado estrecho de la potencia norteamericana.

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