Ganó 12 millones de dólares con la lotería, se "comió" casi todo el premio y frenó por un dramático motivo
Un colectivero se ganó una fortuna en la lotería, pero casi pierde hasta su vida por sus malos hábitos. Ahora recompuso su camino y trabaja a favor de la comunidad. ¡Conocé esta historia!
Ganar la lotería es una de las fantasías más deseadas por las personas debido a los importantes montos que se ponen en juego, sin embargo, no todos saben en qué invertir o como usar el dinero recibido, por lo que muchos terminan quedándose en la quiebra.
Tal fue el caso de Peter Lavery, un colectivero proveniente de Irlanda que al enterarse de que se había consagrado como ganador de una abultada suma de billetes renunció a su trabajo y comenzó a dedicar su premio a la comida, el alcohol y las fiestas.
Por muchos años este ciudadano europeo había soñado con ganarse un gran premio de la lotería. Constantemente acudía a los comercios del azar para probar suerte, pero nunca nada se daba como esperaba.
Un día, sin previo aviso, los planetas se alinearon y en el sorteo salieron los números que él había apostado, se volvió millonario y sus fantasías se cumplieron.
Así, no todo salió como él esperaba, sus malas decisiones lo llevaron por desfavorables caminos; cayó en los excesos compulsivos y estuvo a un paso de enfrentarse con la muerte, por lo que tuvo que parar y replantearse que estaba haciendo. Hoy, decidió cambiar su destino y dedicar su dinero en proyectos que ayuden a su comunidad.
Ganó la lotería y casi pierde su fortuna por los excesosTras recibir la noticia de que recibiría un monto de 12 millones de dólares, Lavery dejó su trabajo de chofer de autobuses y decidió invertir el dinero obtenido como premio, para comer preparaciones deliciosas, disfrutar de buenos tragos y celebrar todas las noches la llegada de su premio.
Por 30 años, el afortunado sembró un camino de excesos que terminaron dejándolo al borde de la muerte: "Fue el mayor trastorno de toda mi vida" aseguró el apostador al pensar en los malos hábitos que había escogido anteriormente para su cotidianeidad.
Su salud empeoró con el tiempo, ya que ingería alimentos y productos que en abundancia terminaban siendo dañinos para el organismo. Fue diagnosticado con diabetes de tipo 2 y tuvo que tomar una fuerte decisión que cambiaría su rumbo para siempre.
Luego de encontrarse en un estado crítico, el hombre se convirtió en empresario y cambió la comida por inversiones más beneficiosas, no solo para él, sino también para la comunidad que lo rodeaba. A partir de ese momento, eligió destinar su dinero a proyectos que salvaran vidas y a comprar propiedades con fines sociales.
Lavery creó una fundación con el objetivo de recaudar donaciones y contribuir con las obras benéficas que lo requerían. Esta importante iniciativa la tomó en honor a sus padres que habían fallecido muy jóvenes y nunca pudieron disfrutar con él de su premio: "Es un trago amargo el que no estén aquí. Tuvimos una vida familiar muy feliz. El dinero escaseaba, pero nunca nos faltó nada. Mucha gente de nuestra comunidad perdió a sus familiares durante los disturbios. Fuimos muy afortunados de que no fuera así, pero las personas cercanas a nosotros perdieron hermanos y padres", expresó.
Finalmente, el apostador manifestó: "Cuando estás muerto, estás muerto. Solo quiero crear algo que dure y dé a la gente un futuro... ¿Qué rumbo habría tomado mi vida sin ese billete de lotería? Probablemente, todavía estaría conduciendo autobuses. Tenía un trabajo y una vida feliz. Todavía tengo mi licencia de colectivero en caso de que la necesite".

