Ganó 266.000 dólares en la lotería, pero no pudo cobrarlos por un polémico motivo
Un hombre con muy buena fortuna vivió una experiencia muy triste porque se llevó un pozo millonario y no pudo cobrar su premio debido a una insólita norma de la lotería.
Un apostador compró un billete de Lotería que se raspa y se dio cuenta de que era ganador de una fortuna de varios millones de dólares, pero cuando intentó cobrar el premio se llevó una muy mala noticia. Ahora espera que su abogado resuelva el inconveniente para usar su fortuna en varios deseos.
Los ganadores de la Lotería siempre se convierten en protagonistas porque su vida cambia por completo luego de ganar premios millonarios. Sin embargo, en esta oportunidad, el muchacho que apostó y ganó no pudo acceder al pozo ante un inconveniente legal.
El afortunado, de 28 años, compró un ticket "raspadita" en Bélgica y, tras descubrir los números, se enteró de que había ganado un total de 250.000 euros, es decir, casi 270 "palos verdes". Sin embargo, había llegado a ese país europeo de forma irregular desde Argelia.
Como bien informó el diario Daily Mail, Alexander Verstraete había pasado gran parte de su vida recorriendo el mundo y, tras dejar su país natal, viajó hasta España, pasó por Francia a pie y finalmente terminó su recorrido en Bélgica. Una vez en este último destino, el sujeto compró un 'rasca y gana' y su vida cambió para siempre.
Sin embargo, la alegría del primer momento de suerte se terminó cuando fue a cobrar el premio, porque su situación de inmigrante sin documentación no le permitía retirar sus millones de euros. Cabe remarcar que Alexander no tenía domicilio en Bélgica y mucho menos una cuenta bancaria para que le depositen el pozo del "raspa y gana".
La primera opción que intentó fue que un amigo vaya a buscar el dinero y la magnitud del premio no permitía que se entregue en mano. Además, cuando uno de sus amigos cercanos acudió a las oficinas de la lotería belga para intentar cobrar el premio, él y sus dos acompañantes fueron detenidos en el acto.
Las autoridades pensaron que se habían robado el ticket ganador y el argelino explicó que no se trataba de un robo y los liberaron. De igual manera, el afortunado seguía sin poder cobrar su premio.
Mientras ese episodio se solucionaba, el ganador ya se imaginaba cómo iba a gastar la fortuna: "Cuando consiga el dinero, compraré una casa para vivir en Bruselas. Y quizás un coche". Así lo confesó al medio mencionado.
"También voy a buscar una esposa. Yo no voy a encontrar a alguien con la cantidad de dinero que tengo, pero con mi mismo corazón", aseguró el jugador con buena y mala suerte.
Por su parte, el abogado de Alexander explicó que la Lotería no le hará un pago a su cliente hasta que este no habilite una cuenta de banco. "Estamos buscando los documentos que puedan probar su identidad", aseguró el letrado de Verstraete ante AFP.
"Tendrá que contactar a su familia en Argelia", agregó el representante legal y destacó que las autoridades belgas le aclararon que no deportarán al ganador, al menos hasta que reclame su premio. Hasta el momento, la historia de buena fortuna quedó sin resolverse.

