Ganó la Quiniela, dejó su trabajo y estuvo tres meses "de joda", pero terminó de urgencias en el hospital: "Me equivoqué"
Entre fiestas, viajes y otros lujos, este ganador de la Quiniela decidió disfrutar su premio a lo grande… hasta que los excesos afectaron su salud y terminó de urgencia en el hospital.
Un hombre que ganó millones en la Quiniela decidió festejar su premio a lo grande, disfrutando meses entre fiestas, viajes y gastos sin medida. Pero la diversión tuvo un precio caro: la “joda” lo dejó hospitalizado de urgencia, y su relato estremeció a todos.
El protagonista de esta historia es Adam López, un conductor de montacargas de Mattishall, Norfolk, que se llevó más de 1,3 millones de dólares jugando a un raspadito de la Lotería Nacional del Reino Unido. Una cifra que, al cambiarla a pesos argentinos, equivale a $1.674.579.765, una verdadera fortuna.
Su golpe de suerte llegó en julio de este año, cuando compró cinco billetes de lotería que le costaron unos 8.000 pesos argentinos cada uno. “Cuando vi el millón de libras, no supe qué hacer, así que guardé la tarjeta rasca y gana en la guantera sin pensarlo”, contó Adam
Adam aseguró que siempre pensó que gritaría si alguna vez ganaba un premio gordo, pero cuando finalmente ocurrió, se quedó en completo silencio. “Ni en mis sueños más locos imaginé que me pasaría esto. Me siento tan bendecido”, llegó a pensar. Sin embargo, la alegría pronto se convirtió en terror debido a los excesos.
Tras ganar la Quiniela, el hombre renunció a su trabajo y vivió tres meses de lujoDespués de llevarse la fortuna, López decidió dejar su trabajo como conductor de montacargas y dedicarse por completo a disfrutar de su premio. Aseguró que con su “olla” iba a divertirse, mimar a sus seres queridos y lo otro lo ahorraría.
Lo que empezó como pequeños gustos para su familia -como cumplir sueños pendientes, comprar camionetas para él y su madre u organizar un viaje familiar a Barbados- se transformó en una maratón de gastos y fiestas sin parar. El apostador señaló que la diversión duró “tres meses” y lo llevó a un ritmo que terminó afectando su salud.
“Dejé mi trabajo y nunca debí haberlo hecho”, reconoció Adam López en diálogo con la BBC, en una entrevista publicada el sábado 4 de octubre. “Perdí la estructura de mi vida y mi día a día… fue una desconexión total con la vida que llevaba”. Para colmo, terminó internado por una embolia pulmonar bilateral, después de que un coágulo en la pierna se extendiera hasta los pulmones.
“Me permití vivir una vida que nunca antes había vivido, pero creo que me equivoqué”, dijo López sobre el lujoso estilo de vida que adoptó, reconociendo era agradable hasta que su salud se convirtió en un problema.
Cómo la Quiniela lo llevó al hospitalEl momento más crítico llegó cuando Adam López sintió que su cuerpo no respondía. “No podía caminar, no podía respirar. Llamé a la ambulancia, me subieron en silla de ruedas desde mi casa y lo que más me cambió la vida fue estar acostado en la parte trasera de la ambulancia y escuchar las sirenas”, relató.
Tras pasar más de ocho días internado en el hospital de la Universidad de Norfolk y Norwich, el hombre entendió que su susto de salud era una “llamada de atención” necesaria. Decidió poner su bienestar en primer lugar y reconectarse con una rutina más normal.
“Te hace mirar ambos lados de la vida porque no importa si tenés un millón, 100 millones, mil millones, un billón; cuando estás en la parte trasera de la ambulancia, nada de eso importa”, concluyó.

