SUERTUDO

Ganó la lotería gracias a un kebab y se salvó para toda la vida

El episodio ocurrió en la localidad inglesa de Holsworthy y tuvo como protagonista al conductor de un colectivo. El hombre compró una lotería de raspar y se llevó una increíble fortuna.

Más allá de lo que uno pueda jugar y desear ganar la lotería, no es una tarea fácil y puede que no se dé nunca en la vida, pero existen agunso sujetos que lograron "ganar un pozo" con un método o circunstancia particular.

El asunto es que millones de personas buscan la suerte a diario comprando décimos, boletos o "raspaditas". Es aquí donde entran en juego las manías o supersticiones y algunos optan por jugar el mismo número durante toda su vida, esperando que se les de la fortuna. Otros buscan fechas de cumpleaños o similares para crear combinaciones enrevesadas y sin embargo, a veces la suerte llega sin buscarla.

 

Eso es exactamente lo que le ocurrió a un conductor de autobús, que se topó con la suerte "gracias" a un kebab. Tal y como explican desde "Daily Mail", Steve Goodwin, un inglés de 51 años, quien ganó 1 millón de libras (más de 1,2 millones de dólares al cambio) en un "rasca y gana" que comprobó mientras esperaba pacientemente un doner kebab que había pedido para comer.

Tras estacionar el autobús, Goodwin fue a comprar un par de cosas que le hacían falta a un supermercado en la localidad inglesa de Holsworthy. Fue allí donde adquirió una "raspadita" y, acto seguido, fue a pedir un kebab. Mientras los cocineros preparaban su comida, el conductor regresó al autobús y no dudó en rascar su boleto para comprobar si estaba o no premiado.

Ganó la lotería gracias a un kebab y se salvó para toda la vida
El típico Kebab es oriundo de Oriente (Imagen ilustrativa).

Fue entonces cuando Goodwin se dio cuenta de que había ganado 1 millón de libras. El conductor regresó al supermercado donde había comprado el boleto para preguntar, y fueron los trabajadores quienes le aconsejaron llamar a las oficinas de la Lotería Nacional. El hombre se marchó de Holsworthy, no sin antes recoger su kebab, el que le había convertido en millonario.

"No recuerdo mucho del trayecto de vuelta a casa, pues estaba un poco emocionado. No me avergüenza reconocer que me cayó alguna que otra lágrima", declaró el conductor, tal y como recoge "Daily Mail". Pese a llevarse un buen "pellizco" la jubilación no entraba en sus planes. "Seguiré trabajando, pero seguramente Heidi (su mujer) y yo nos tomaremos más días de vacaciones", aseguró Goodwin.

 

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