ESCÁNDALO

Ganó la lotería y tomó una decisión que dejó helada a su esposa: "Eso es muy bajo"

Un hombre jugó a la lotería junto con sus compañeros de trabajo. Tras dividirse el premio, el sujeto optó por hacer lo imposible para que su mujer no se enterara la noticia y decidió algo polémico y devastador.

Existen miles de historias de ganadores de quinielas y loterías que pudieron "cambiar su estilo de vida" y mejorarla, pero hubieron otras que no terminaron de la misma manera, y hasta siguen teniendo consecuencias en la actualidad, como lo ocurrió tiempo atrás en Estados Unidos.

La historia indica que Arnim Ramdass, era un mecánico en el Aeropuerto Internacional de Miami que quiso aprovechar su nueva fortuna para huir de su matrimonio. El asunto es que Ramdass y sus 17 compañeros jugaron la Lotería de la Florida, hasta que un día la suerte "les guiñó el ojo".

 

Inmediatamente, los mecánicos distribuyeron entre ellos los 10 millones de dólares ganados (los números fueron 6, 31, 34, 44, 45, 49) que de repente los llenó de dinero, comprando todos regalos e invitando a viajar a sus familias, pero no todos hicieron lo mismo, como pasó con Ramdass.

Buscando ocultarle la noticia a su mujer, el hombre desconectó el teléfono de su casa y hasta dejó de ver televisión. Pero ella, Donna Campbell, una ex reina de belleza de Trinidad y Tobago, empezó a sospechar gracias a una carta de felicitación por el premio que llegó al buzón del hogar.

Ganó la lotería y tomó una decisión que dejó helada a su esposa: "Eso es muy bajo"
Arnim y Donna se casaron en 2005 (Archivo).

Inmediatamente Donna acudió a internet por respuestas, enterándose que un grupo de mecánicos del Aeropuerto de Miami se había ganado el premio gordo en la lotería que su esposo siempre jugaba. Arnim Ramdass pasó a su casa con un amigo a recoger sus cosas, esfumándose de inmediato con el botín. Campbell demandó reclamando su tajada de dinero ante los tribunales, además de buscando una separación casi imposible, pues Arnim nunca más apareció.

¿Cómo se enteró?

Campbell revisaba la correspondencia en su casa de Miramar y se encontró con una tarjeta felicitándola por la compra de su nueva casa. Sabiendo que su esposo era un jugador habitual de lotería, Campbell encendió su computadora y buscó información. Lo primero que vio fue una nota de prensa de la Lotería de la Florida sobre un grupo de 17 mecánicos de aviación que compraron un boleto que ganó $19 millones.

"Esta es una persona que durante años ha gastado el dinero del matrimonio jugando a la lotería y en los casinos, y siempre perdía'', dijo Bruce Baldwin, abogado de Campbell. "Y ahora que finalmente gana trata de ocultárselo a su esposa. Eso es muy bajo''. Campbell demandó a su esposo por su parte del premio de la lotería.

 

Donna (47) y Ramdass (51), mecánico de American Airlines en el Aeropuerto Internacional de Miami, se casaron en el 2005, unos cinco años después de haber comenzado el noviazgo. Campbell dijo que Ramdass y sus colegas reunían dinero todos los miércoles y viernes para el juego bisemanal de la Lotto. Una jornada juntaron $220 y enviaron a uno de los empleados a un Kwik Stop de Pinecrest para comprar los boletos. Como siempre, dejaron que la computadora escogiera los números.

"No quería que nadie llamara y hablara de la lotería'". Después que las tarjetas llegaron por correo, Campbell le pidió cuentas a Ramdass. "Le dije: `¿Tienes alguna noticia que quisieras compartir conmigo?' '', recordó Campbell. 'Me contestó: `No. ¿De qué estás hablando?'. Le dije: 'De la lotería'".

Ganó la lotería y tomó una decisión que dejó helada a su esposa: "Eso es muy bajo"
La mujer le inició una demanda legal (Archivo).

Acorralado, Ramdass explicó que compró el boleto para su hija Janelle, de otro matrimonio, que vive en Orlando. Pero Campbell no le creyó. ''Compraba boletos desde hacía años y nunca dijo que fuera para su hija'', dijo.

Sus colegas dicen que tomó una licencia de trabajo y no fue a la casa de la pareja en el barrio de la clase media de Silver Lakes, en Miramar. Los mensajeros judiciales no pudieron dar con Ramdass para entregarle los documentos de la demanda, según el abogado de Campbell.

 

En tanto, los intentos por localizar a la hija de Ramdass, de 24 años, en Orlando fueron infructuosos, a pesar de los mensajes telefónicos que se dejaron en su casa y su móvil.

 

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