Ganó la quiniela, se hizo multimillonario, pero dijo que fue lo peor que le pasó en la vida: "Pesadillas"
Un “yanqui” casi sin dinero salió como ganador de la lotería y se hizo con millones de dólares. Sin embargo, aseguró que fue lo peor que le pasó, malgastó todo y sufrió un intento de homicidio.
Un “yanqui” consiguió hacerse millonario y logró salir de la bancarrota luego de invertir los últimos dólares que le quedaban en 60 boletos de la lotería. Sin embargo, para él, fue una de las peores cosas que le pudieron haber pasado.
El hombre apostó todo a estos tickets ya tenía toda la fe puesta en que obtendría el premio mayor, y así fue, ganó 16,2 millones de dólares. A pesar del triunfo de la riesgosa apuesta, en tan solo un año lo perdió todo.
Entre compras sin medida, un intento de homicidio por parte de uno de sus hermanos, un arresto y una demanda de su ex pareja, el individuo quedó nuevamente casi en bancarrota y deseó nunca haber ganado ese dinero.
Se trata de William Post III, un hombre oriundo de Pensilvania, quien empeñó un anillo por 40 dólares y gastó lo recaudado en varios tickets de lotería de acuerdo con Lad Bible. Su pareja, Anna Karpik, compró 20 boletos adicionales y juntos lograron 60.
La gran cantidad de boletos fue útil, ya que uno de esos resultó ser el ganador del premio mayor. Todo ocurrió en 1988, pero al día de hoy todavía tiene relevancia porque dejó un antecedente de lo sencillo que puede llegar a ser perder tanto dinero en poco tiempo.
Cuando se enteró de su suerte, Post no lo podía creer. De inmediato armó una estrategia para no gastarlo todo, sin saber que más tarde ni siquiera eso le funcionaría. El hombre decidió tomar la opción de cobrar cuotas de 498 mil dólares anualmente, esto con el objetivo de asegurar que tendría dinero por el resto de su vida.
No obstante, a pesar de su aparente infalible táctica, a las pocas semanas de recibir el primer pago gastó 300 mil dólares en un avión bimotor para sí mismo y algunos negocios para sus hermanos.
Pocos meses después, Prost ya tenía una deuda de 500 mil dólares. Eso significaba que cuando le llegara su segundo pago anual, debía utilizarlo todo en saldar lo que debía, pero no fue así. el hombre tomó la decisión de comprar una mansión por 395 mil dólares, por lo que el déficit comenzó a aumentar. Para contrarrestar los problemas, luego decidió vender su mansión y subastar el resto de sus pagos anuales de lotería. De ahí le sobraban únicamente 2,6 millones de dólares.
El dinero no le trajo amigos, más bien enemigosLa vida de William Post III se convirtió en un desafortunado relato lleno de problemas y dificultades. A pesar de haber obtenido un premio de 2,6 millones de dólares, se vio acosado por deudas y un intento de homicidio que lo sacaron de la tranquilidad.
Uno de sus hermanos intentó matarlo contratando a un asesino con la esperanza de quedarse con su dinero. Además, se vio obligado a gastar una gran parte de sus ganancias en abogados debido a una condena de agresión que enfrentó por un conflicto ocurrido seis años atrás.
Incluso durante su tiempo en prisión, en 1989, su situación no mejoró. Fue demandado por la señora Karpik, quien alegó que Post le había prometido compartir el dinero del premio cuando lo obtuvo. En 1992, ella ganó el caso, aunque no se ha revelado la cifra que recibió como resultado.
Luego de cumplir su condena, la vida de Jack Post cambió drásticamente. Adoptó un estilo de vida austero, dependiendo únicamente de los 450 de dólares que recibía del gobierno debido a una discapacidad que tenía. En 2006, a los 66 años de edad, falleció sin un solo dólar de su premio.
Post, a diferencia de todos los ganadores de lotería, sufrió por la victoria del gran premio "Todo el mundo sueña con ganar dinero, pero nadie se da cuenta de las pesadillas que surgen de la nada, o de los problemas. Era mucho más feliz cuando estaba en la ruina", confesó en 1993.

