Ganó una fortuna en la lotería, pero perdió todo por "sin códigos"
Una pareja se alzó con un pozo de algo más de un millón de dólares en la lotería, pero uno de sus integrantes se quedó con las manos vacías por querer jugar "sucio".
Ganar una buena suma de dinero en la lotería, bingo, quiniela o cualquier otro juego de azar es el sueño de todos los que se quieren "salvar" para toda la vida, pero lo cierto es que no todas las historias de ganadores tienen un final feliz. Esto es lo que le pasó a una pareja de Spalding, localidad inglesa de Lincolnshire, tras ganar más de 1 millón de euros (unos 1.079.675 dólares) con una raspadita compartida y que uno de sus integrantes se quedara sin cobrar su parte del premio.
Tal y como explica Daily Mail, esta pareja está prácticamente en guerra por lo que ocurrió días después de haberse dado cuenta de que se habían convertido en millonarios. Si al principio todo eran risas, viajes y planes de futuro, todo se fue al "bote de a basura", y es que la pareja saltó por los aires, se acabó el amor, y uno de ellos se quedó sin cobrar un solo euro.
Cuando todavía estaban juntos, Charlotte Cox y su pareja, Michael Cartlidge, fueron al supermercado a comprar un par de cosas que hacían falta en casa. De la nada, el hombre sugirió comprar un par de boletos de raspadita para probar suerte. Charlotte estaba de acuerdo, y fue ella quien fue a comprarlos, pero pidió el dinero a Michael para pagarlos. La trasferencia no llegó, pero la mujer compró los boletos igualmente.
Al llegar a casa, Charlotte hizo uso de una moneda para rascar su ticket y se dio cuenta de que acababan de ganar 1 millón de euros, todo parecía ir bien, la pareja estaba más que contenta. Sin embargo, de manera inesperada, Michael desapareció sin dejar rastro, y lo hizo llevándose consigo el boleto ganador del premio.
La guerra entre ambos comenzó ya que Cox sostenía que era ella la ganadora legítima, pues fue Charlotte quien compró el boleto en la tienda, y así lo demostró la grabación de las cámaras de seguridad del local.
Por su parte, Michael reclamaba que él también tenía derecho a cobrar la mitad del premio pues, aunque no compró el boleto, el propuso la idea y mostró su predisposición a pagarlo con una transferencia, eso sí, que llegó tarde. "Moralmente, deberíamos ir a medias", sostenía el hombre.
Sin embargo, las cosas estaban claras, y Michael no tenía derecho a cobrar ni una sola libra del premio, así lo indican las reglas de la lotería, explicó "Daily Mail", pues el único nombre autorizado a validar un boleto de estas características es el que aparece anotado en la parte trasera. En este caso, el nombre era el de Charlotte y por lo tanto, Michael tenía perdida la batalla legal antes incluso de empezarla.

