INESPERADO

Jugó a la Quiniela y ganó una fortuna, pero no pudo cobrar el premio: denuncia que un compañero de trabajo le robó el ticket

Luego de un sorteo que entregó miles de millones, el trabajador se percató que los números de la fortuna eran los de él. Sin embargo, no encontró el boleto y despertó la sospecha contra sus compañeros de trabajo. 

A lo largo de los años son cada vez más frecuentes los casos de robo de tickets de la quiniela. De hecho, en muchos países se comenzaron a implementar nuevas medidas de seguridad como el marcado de información sensible en el torso de la boleta o la venta bajo nombre y apellido del individuo que haga la apuesta.

A pesar de esta nueva modalidad de delincuencia sin violencia, aún hay muchos sitios que siguen manteniendo las jugadas libres, sin ningún tipo de registro y generan, en muchos casos, grandes dolores de cabeza. Es en este contexto que la polémica se hace parte central de la escena y da lugar a enfrentamientos judiciales entre personas comunes y corrientes.

 

 

Hace pocos meses, un hombre llamado Edwin Castro se consagró como el ganador del pozo más alto en la historia de la lotería Powerball, un popular jugo de azar de Estados Unidos. Tras días de gran alegría y malgasto del dinero, una terrible controversia culminó en un proceso judicial que lo acusa de haber robado el ticket ganador a un compañero de trabajo.

Si bien informaron que el "verdadero millonario" le pidió de manera particular que le devolviera el premio y así evitar problemas más graves, el famoso personaje se hizo el desentendido de este hecho y tomó drásticas medidas en cuanto a su forma de vida e incluso se lo acusa de hacer pasar malos momentos al denunciante.  

Jugó a la Quiniela y ganó una fortuna, pero no pudo cobrar el premio: denuncia que un compañero de trabajo le robó el ticket
Edwin Castro ganó el premio más importante de la lotería de Estados Unidos, pero lo acusan de haber robado el ticket. 
El jardinero "millonario" que nunca vio ni un peso porque aseguran que le robaron el ticket 

Esta polémica historia comenzó cuando alguno de los dos hombres compró un boleto de Powerball en una estación de servicio de Altadena, California, Estados Unidos. A pesar de la poca fe que había en cuanto al triunfo, esta decisión cambió el destino para siempre, ya que el boleto salió como el ganador de 2 mil millones, cifra que marcó un hito en la historia de Powerball.

Luego de semanas de premio vacante, el 14 de febrero de 2023, la quiniela del estado anunció que los números ganadores pertenecían a un hombre llamado Edwin Castro, quien obtuvo su pago por el simple hecho de tener la boleta correspondiente. Este hecho, con el paso de los meses, generaría grandes problemas para el instituto de juegos de azar y el propio afortunado. 

Algunos meses después del sorteo, tras discusiones en privado y reiteradas amenazas por parte del "ganador", un jardinero llamado José Rivera presentó una demanda contra el condado de Los Ángeles  porque asegura que no revisaron de que el boleto millonario fue robado por quien era su compañero de trabajo. 

Jugó a la Quiniela y ganó una fortuna, pero no pudo cobrar el premio: denuncia que un compañero de trabajo le robó el ticket
El jardinero se encuentra en un mal momento personal y reclama que le devuelvan su ticket gandor. 

Según el "verdadero ganador" le pidió varias veces a Castro que le devolviera el ticket, pero este respondió con excusas como que la boleta no resultó ganadora, que no encontraba su paradero, que repartirían el premio 50/50 postpago, pero nunca sucedió nada de esto y se "cansó de ser pobre y esperar una recompensa que nunca iba a suceder".

Asimismo, acompañó su denuncia con un contundente video en el que se ve al nuevo millonario, de espaldas, buscando el boleto entre los objetos personales de Rivera. "Yo lo dejé que chequeara mis cosas porque yo no tengo nada que esconder", aseguró el denunciante y confirmó que no se esperaba que pudiera suceder esto con una persona que él consideraba de su confianza. 

Como si todo lo sucedido fuera poco, el "verdadero comprador del boleto de la quiniela" ha sufrido la perdida de sus padres con pocos meses de diferencia, se quedó sin trabajo y afrontó la separación con la madre de sus hijos. Como consecuencia de todo esto, ahora, vive entre la casa de dos de sus hermanas y duerme en el sofá.

 

 

 

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