La insólita afirmación de un vendedor de quiniela que generó polémica: "Te va a arruinar la vida"
Un agenciero publicó un video en su perfil en la red social TikTok en el cual reflexionó acercar de la conveniencia de ganar un premio millonario u otro de menor valor, y generó un intenso debate.
Gran parte de la población sueña con ganar alguna lotería, raspadita o quiniela para mejorar su calidad de vida y darse varios gustos, sin embargo, un vendedor de una agencia se atrevió a dar un consejo contrario a lo que todos los apostadores desean.
El asunto es que un vendedor de lotería (@pino7401) que trabaja en la cadena de Loterías Fernando Alonso ubicada en España, lanzó un comentario que puso a pensar a la mayoría de sus seguidores en la red social TikTok: “No es lo mismo ganar 78 millones que 700.000 euros”, y así comenzó el debate entre los internautas.
Lo cierto, es que para el hombre se trata de una “pregunta en serio”, ya que plantea las diferencias entre ganar un premio millonario, o bien un premio “gordo” que puede asimilarse como mejor.
En tanto, algunos de los comentarios que se vieron en su perfil fueron “¿Preferirías que te tocasen 78 millones del Euromillón, aun sabiendo que se te va a arruinar la vida; 5 millones de la Bonoloto, sabiendo que te vas a pegar una vidorra, pero un poco más equilibrada, o 700.000 euros de la Quiniela, que sabrías que ahí seguro no se te iba a ir la cabeza y mantendrías tu familia y todo, qué preferirías?”, preguntó el hombre al referirse a algunos de los premios más llamativos de esta semana.
Luego de lanzar su opinión, llovieron comentarios en su video y aparecieron una gran variedad en todas ellas, pero ganaron aquellos que se quedarían con 78 millones. “La ruina ya la tengo, así que por un poco más me quedo con los 78 millones”, “78 millones, le soluciono la vida a todo mi árbol genealógico”, “78 millones, para darle a todo el mundo que vea que le haga falta”, “a mí no se me irá la cabeza ni se me va a arruinar la vida”, contestaron otros internautas.
También algunos confesaron que prefieren un premio más sencillo para llevar una vida más tranquila. “700.000 me va, con que me dé para comprarme una buena casita con terreno en el pueblo e invertir el resto, soy feliz, y sigo trabajando, pero sin agobios”, escribió una usuaria. “700.000 euros y mi familia unida al 100%”, aseguró otro. “Los 5 millones, me compro un piso o una casa y hago vida normal sin trabajar”, comentó otro usuario.
El asunto es que más allá de lo que haya dicho este lotero, muchas de las personas decidieron ignorar su frase y seguir jugando, con la esperanza de algún día poder ganar un pozo millonario y cambiar su modo de vida para disfrutar.
Hay que resaltar que España es uno de los países donde más se juega a la lotería o quiniela en el continente europeo, con lo cual las afirmaciones que hay realizado el lotero parece que no le va a "mover la aguja" a los apostadores locales.
Casos que terminaron malEvelyn Mary Adams era una empleada de una tienda de 24 horas en la ciudad estadounidense de Nueva Jersey, y el curso de su vida corría como cualquier otro, hasta que decidió jugarle a su destino e invertir en un cupón de lotería.
Lo que vino la correría completamente de su eje económico, puesto que nunca pensó que el ticket tendría los números de la suerte y que se consagraría como la ganadora de un premio que contaba nada más ni nada menos que con siete cifras.
Más tarde, equipada con una ostentosa cantidad de dinero y más confiada en su devenir que nunca, decidió barajar su futuro nuevamente. Es así, que no resistió y compró un segundo boleto lotero, esperando que la fortuna se duplique... y sí que lo hizo.
Al ver los resultados, quedó pasmada, no podía creer que nuevamente había ganado un sorteo. Entre ambos premios, Adams llegó a acumular un total de 5 millones de euros, una verdadera locura para ella que tenía una vida normal como trabajadora en atención al público.
Con un nuevo patrimonio y la necesidad de invertirlo, se lanzó drásticamente a hacer lo contrario. En definitiva, se dispuso a gastarlo en su totalidad. Es así, que comenzó a desarrollar una nueva adicción en el juego, razón por la que perdió grandes cantidades de euros en poco tiempo. Todo el dinero que la había coronado como la afortunada que creía ser, lo utilizó para alimentar su ludopatía en los casinos de Atlantic City. Además, como si esto fuera poco, comenzó a alejarse de su entorno luego de que este, conformado por su familia y amigos, le pidieran ayuda económica constantemente.
Este último hecho la llevó a decidir rotundamente en irse de la ciudad y a erradicarse lejos de sus interesados seres queridos. Al poco tiempo, con la miseria que dejó en su camino y sin las personas que la habían acompañado a lo largo de su vida, terminó consiguiendo dos trabajos para sobrevivir al desastre financiero que sacudió su normalidad.
Otro episodioCon la suma de más de 2 millones de euros en su cuenta, los Griffiths decidieron dejar sus empleos y disfrutar de la vida. Compraron propiedades e invirtieron, pero la mala suerte los persiguió pero la crisis financiera y un incendio inoportuno llevaron su fortuna a la bancarrota.
La gota que colmó el vaso fue un descubrimiento en el ordenador de Roger: conversaciones comprometedoras con una mujer. La confianza se rompió, la relación se desmoronó y Roger dejó la casa. En menos de cinco años desde su victoria en la lotería, la pareja se encontraba al borde de la ruina y viviendo por separado.
Tuvieron que reinventarse profesionalmente, pero su experiencia es un recordatorio de que el dinero, a veces, puede desencadenar tragedias inesperadas, incluso para aquellos que parecían estar viviendo un cuento de hadas.
Así, los Griffiths experimentaron de primera mano cómo la riqueza súbita puede cambiar drásticamente las vidas de las personas, desencadenando una serie de decisiones y eventos imprevistos que los llevaron al borde de la ruina y la ruptura de su relación.

