Metió la pata y por su "torpeza" ganó $207 millones en la Quiniela: "Gracias a Dios por ser tan tonto"
Un simple olvido cambió por completo la suerte de este apostador de la Quiniela, y su respuesta al enterarse del enorme premio no pasó desapercibida.
Un inesperado golpe de suerte sorprendió a un jugador de la Quiniela que tras olvidarse de un pedido de su novia se llevó una asombrosa suma de $207 millones. Entre la sorpresa y la incredulidad, no dudó en bromear sobre su fortuna: “Gracias a Dios por ser tan tonto”.
El afortunado se llama James Adams, tiene 31 años y vive en Kingswood, Inglaterra. Se dedica al diseño gráfico y está próximo a casarse con su novia, con quien estaba ahorrando dinero. Por esa razón, su pareja, Rohanna Coulthard, le había pedido que dejara de jugar a la lotería.
En concreto, su pareja le había pedido cancelar el débito automático de la tarjeta a la Lotería Postal, un tipo de lotería muy popular en la que los participantes juegan usando su código postal.
A diferencia de la Lotería Nacional tradicional, esta modalidad se basa en la suscripción y los premios se otorgan a las áreas geográficas ganadoras, no a individuos específicos.
Tras enterarse de su inesperado premio, James Adams se acercó a la agencia de la Quiniela y dio detalles de la razón detrás de su suerte: “Mi novia me pidió que cancelara la Lotería Postal hace un par de meses porque estábamos ahorrando para algunas cosas y, para ser honesto, lo olvidé”.
Gracias a ese olvido, ganó 125.000 euros en el sorteo de octubre, una cifra que equivale aproximadamente a $207.590.750 según la cotización oficial en pesos argentinos.
Entre risas, Adams reconoció el insólito giro del destino: “Gracias a Dios por ser tan perezoso y tonto”, confesó, y agregó que “la incompetencia tiene su recompensa”.
El ganador fue uno de los ocho vecinos afortunados de un barrio de Kingswood, cerca de Bristol, que se repartieron el premio del sorteo semanal de octubre de la Lotería Postal, correspondiente al “Millionaire Street”. En esta modalidad de suscripción, los ganadores que comparten el mismo código postal dividen el dinero del premio (un millón de euros) entre ellos.
Los futuros esposos, comprometidos desde hace tres años, contaron que piensan gastar la plata en un nuevo baño y una luna de miel en Nueva Zelanda.
Kingswood fue la primera ubicación anunciada como ganadora en el sorteo de octubre, y todavía restan anunciar cuatro localidades más. Además, organizaciones benéficas locales de cada área ganadora recibirán un total de un millón de euros, destinado a apoyar distintos proyectos comunitarios.

