LEALTAD

Se hizo millonario tras ganar la Quiniela y regalo la mitad de la fortuna por un increíble motivo

El afortunado ganador de la Quiniela se consagró con el premio mayor y no se olvidó de una promesa hecha a su amigo casi tres décadas atrás mediante un “apretón de manos”.

Los verdaderos amigos no solo están en los buenos momentos, sino que son aquellos que cumplen su palabra cuando menos se espera. Así ocurrió con dos amigos, quienes, tras ganar un premio de Quiniela, demostraron que la lealtad es inquebrantable al sellar una promesa que cambió sus vidas para siempre después de 28 años.

Todo empezó en 1992, cuando Thomas Cook y Joseph Feeney, de Wisconsin, Estados Unidos, hicieron una promesa que en su momento parecía improbable: si uno ganaba la lotería, compartiría con el otro el premio sin dudarlo.

Veintiocho años después, el 10 de junio de 2020 específicamente, el azar hizo su magia. Cook compró un boleto en una gasolinera de Menomonie, sin imaginar que sería la clave para un sueño compartido durante décadas. “No podía creerlo cuando leí los primeros números”, recordó el afortunado en una entrevista con la Lotería de Wisconsin.

La sorpresa fue tal que tuvo que revisar su boleto varias veces antes de comprender la magnitud de lo que estaba pasando. Aquella promesa de juventud estaba a punto de cumplirse de la manera más espectacular.

La promesa de dos amigos se pudo cumplir después de 28 años gracias al juego de Quiniela Powerball (Imagen ilustrativa).
La promesa de dos amigos se pudo cumplir después de 28 años gracias al juego de Quiniela Powerball (Imagen ilustrativa).

El hombre se hizo con 22 millones de dólares en el famoso juego Powerball, lo que equivaldría a cerca de 19 mil millones de pesos argentinos al tipo de cambio actual.

Quiniela: la increíble historia de dos amigos que compartieron su fortuna tras 28 años de promesa

Con la emoción aún a flor de piel, Cook llamó a Feeney para darle la noticia. Al otro lado del teléfono, su amigo quedó perplejo. “¿Estás bromeando?”, fue lo único que atinó a decir, incrédulo ante la idea de que su amigo de toda la vida realmente cumpliera con la promesa que habían hecho hacía tanto tiempo.

Pero Cook no estaba bromeando; el pacto estaba por encima de cualquier cifra millonaria. “Un apretón de manos es un apretón de manos”, aseguró el ganador. Sin dudarlo, ambos decidieron dividir el premio en partes iguales

Tras los impuestos, la suma quedó en 16,7 millones de dólares, lo que les permitió llevarse a casa aproximadamente 5,7 millones de dólares cada uno.

El gesto de Cook no solo sorprendió a Feeney, sino que conmocionó a todos los que escucharon su historia. La noticia de esta amistad trascendió las barreras del tiempo y del dinero, y se extendió más allá de Wisconsin. Los medios de comunicación internacionales se hicieron eco de este ejemplo de lealtad.

Thomas Cook y Joseph Feeney con sus parejas, tras reclamar su premio de la Quiniela y cumplir su promesa de amigos (Imagen: Lotería de Wisconsin).
Thomas Cook y Joseph Feeney con sus parejas, tras reclamar su premio de la Quiniela y cumplir su promesa de amigos (Imagen: Lotería de Wisconsin).

A pesar de la fortuna adquirida, ambos amigos mantienen los pies sobre la tierra. Cook decidió aprovechar su suerte para jubilarse y pasar más tiempo con su familia. Feeney, un bombero jubilado, no vio motivos para cambiar su vida drásticamente. Sigue haciendo lo que ama: viajar con su esposa y disfrutar del tiempo en carretera, como siempre lo ha hecho.

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