Se volvió millonario al ganar la Quiniela y conmovió a todos al contar que usará el premio para cumplir su "sueño"
Un joven de 21 años ganó la Quiniela, se convirtió en millonario de un día para otro y decidió usar el premio cambiar su vida y cumplir su sueño.
Un joven de 21 años ganó un premio multimillonario en la Quiniela y decidió que su nueva vida no giraría en torno a los lujos, sino a sus pasiones y a dar una mano a los demás. Lejos de caer en gastos desmedidos, usó su fortuna para mejorar su calidad de vida y la de sus seres queridos y para ayudar a los demás.
El protagonista de esta historia es James Evans, un joven del Reino Unido que ganó el premio “Set For Life” de la Lotería Nacional británica. Como parte del premio, recibirá 11.000 euros mensuales (unos $16.676.000 pesos argentinos) durante los próximos 30 años, es decir, hasta que cumpla 51. Desde que recibió la noticia en 2021, su vida dio un giro completo. Se despidió de su trabajo y se lanzó a cumplir sus sueños, los cuales implican ayudar a los más necesitados.
Ganó la Quiniela con 21 años: transformó su vida y la de los demásCon el premio, James Evans saldó sus deudas y pudo comprar su primer hogar, pero más allá de lo material, decidió parte del dinero para formarse como instructor de esquí, una vocación que siempre había postergado por cuestiones económicas. “Pasé el examen de nivel uno como instructor y ahora enseño en el SnowDome local”, contó al diario The Mirror.
Sin embargo, el mayor cambio llegó en su vínculo con los demás. “Lo que realmente me cambió es la capacidad de hacer cosas por los demás”, expresó. Gracias a su nuevo presente económico, pudo financiarle viajes a sus padres, regalarle un auto a su hermana e impulsar el negocio de su hermano. Además, se mantiene en contacto con la empresa familiar y brinda apoyo cuando su padre lo necesita.
Evans también decidió involucrarse en proyectos solidarios. Uno de los más significativos fue su colaboración con la organización Canine Partners, donde creó un jardín adaptado para personas en silla de ruedas. “Ver cómo los perros ayudaban a sus dueños me conmovió tanto que lloré dos veces”, recordó. En ese sentido, el joven afirmó que usó sus conocimientos de jardinería para implicarse de forma personal en el proyecto.
A pesar del millonario premio, mantiene una vida austera. “Ser instructor de esquí no es por el sueldo, sino por la experiencia”, explicó. Y agregó: “Siempre fue mi plan para más adelante, pero al ganar pensé: ¿por qué no ahora?”.

