Tiene una enfermedad terminal, ganó más de un "palo verde" en la lotería y su deseo conmovió a todos
Emigró de su país para mejorar su vida. La salud le jugó una mala pasada y el destino no solo le dio una posibilidad única para reinventarse, sino que también le permitió ayudar a sus seres queridos.
A pesar de que muchas personas tienen una mala imagen de la lotería, para otras representa una oportunidad de mejorar la situación económica-financiera personal y la esperanza de tener un futuro más tranquilo el día que llegue el esperado retiro del mercado laboral. Sin embargo, el destino es "loco" y premia los esfuerzos cuando uno menos se lo imagina.
Dentro de la inmensidad de historias que existen sobre resiliencia e ilusión, recientemente, se hizo eco el relato de un hombre que atravesó una fuerte enfermedad terminal por 8 años largos años y, tras finalizar su última quimio, le dieron la sorprendente noticia de que salió premiado con uno de los pozos acumulados más importantes de la quiniela, el cual superó los mil millones de dólares.
La enorme ganancia recibida no solo le dio la posibilidad de atenderse con médicos de primer nivel, sino que también le facilitó la mejora de su calidad de vida. Asimismo, decidió ceder un considerado porcentaje a una de sus mejores amigas, quien lo ayudó en su peor momento e incluso le prestó unos pesos para poder realizar la apuesta ganadora.
El protagonista de esta estremecedora historia se llama Cheng "Charlie" Saephan, un hombre de 46 años que es oriundo de Laos, Asia, se mudó a Tailandia en 1987 y emigrar a Estados Unidos (1994) con el objetivo de mejorar la situación económico de su familia. De hecho, su gran deseo era cumplir el "sueño americano" a base de trabajo y sacrificio, pero su salud le jugó una mala pasada y cambio su destino para siempre.
Gran parte de su vida, se desempeñó como maquinista para una empresa aeroespacial y poco a poco fue construyendo su hogar, sin embargo, en 2016, fue diagnosticado de cáncer. La enfermedad le impidió continuar con sus tareas e inició un largo tratamiento que le llevó 8 años, tiempo en que no solo cayó en pique su autoestima, sino que también su economía.
Después de mucho tiempo, completamente desesperado por su situación, decidió apostar 100 dólares en un ticket de Powerball, una popular lotería estadounidense. Aunque antes de cumplir con este deseo, debió atravesar otro problema, conseguir la plata para poder pagarlo. Con la ayuda de una amiga llamada Laiza Chao, de 55 años, consiguió recolectar todo lo necesario.
Convencido en que esa "corazona" que tuvo, en las semanas previas al sorteo, escribió los números del juego en un pedazo de papel y durmió con él debajo de la almohada e incluso rezó para ganar aquel dinero que para él representaba una esperanza. "Necesito ayuda, no quiero morir todavía a menos que primero haya hecho algo por mi familia", expresó Saephan.
Como si fuera una casualidad, el día en que termino su última quimio terapia, la amiga le envió el tan esperado mensaje "Somos multimillonarios". Este premio mayor tenía un valor en efectivo de 621 millones de dólares antes de impuestos si el ganador elegía tomar una suma global en lugar de una anualidad pagada durante 30 años, con un pago inmediato seguido de 29 cuotas anuales.
Con estas cifras, el hombre oriundo de Laos se llevó el cuarto premio mayor más grande de Powerball en la historia, y el octavo más grande entre los juegos de premio mayor de Estados Unidos, según la Lotería de Oregón. Finalmente, tras un proceso de seguridad e investigación, le dieron el enorme cheque.
En ese contexto, el hombre, padre de dos hijos pequeños, se preguntó: "¿Cómo voy a tener tiempo para gastar todo este dinero? ¿Cuánto tiempo voy a vivir?". Fue por ello que decidió ceder un importante porcentaje del pozo acumulado a la amiga y aseguró "Podré mantener a mi familia y mi salud, buscaría un buen médico para mí".

