Un consejo de su abuela lo hizo ganar varias veces la QUINIELA: ¿Qué le dijo la "NONA" para llevarse 270 MILLONES?
El hombre puso en práctica la enseñanza al momento de realizar sus apuestas en la lotería y obtuvo resultados impresionantes. Por eso, decidió compartir su secreto con el mundo. ¿Querés conocerlo?
El sueño de ganar la lotería debe entrar en el “podio de deseos” de toda persona, pero tener un golpe de suerte no es para cualquiera. En este caso, un hombre siguió al pie de la letra un consejo de su abuela y se llevó varias veces la quiniela, con lo cual amasó una fortuna millonaria.
El apostador puso en práctica la enseñanza de la “nona” al momento de realizar sus apuestas en la lotería y obtuvo resultados impresionantes, por lo cual decidió compartir el sabio secreto con el objetivo de contagiar un poco de su suerte a todos los jugadores del mundo.
Detrás de cada sueño de llevarse un buen premio de quiniela se esconden innumerables proyectos personales, como comprar autos o una casa hasta terminar de pagar una hipoteca o hacer viajes de placer, pero para ello se necesita constancia y una buena cuota de suerte.
Este ciudadano de Maryland, Estados Unidos, hizo su apuesta en la lotería Euromillions y poco le importó que las estadísticas, las cuales arrojan que solo una combinación entre 139.838.160 resulta ganadora. ¿Por qué? Tenía un as bajo la manga: el consejo de su abuela.
“No todos pueden tener suerte todos los días”, le decía la "nona", y esa frase cambió su manera de jugar. Así, el muchacho solo apuesta cuando siente que debe hacerlo, cuando se levanta de la cama y dice “es hoy”. La estrategia del hombre también implica comprar dos billetes de lotería, con la idea de que si ninguno sale ganador deja que la suerte le llegue en otro momento.
Y esto ocurrió no una vez, sino en varias ocasiones. En el último sorteo, el apostador se llevó 50.000 dólares (67.500.000 pesos), pero antes se había alzado con otros premios por un total de 150.000 “lucas verdes” ($202.500.000).
Por este motivo, el jugador quiso compartir su fortuna con el mundo que, en este caso, es la sabiduría de su abuelita, para que los apostadores prueben si el consejo que a él tanto le sirvió también les resulta a ellos.

