GENIA TOTAL

Una mujer ganó la Quiniela y reveló su fórmula: no darle "bola" al "mala onda" de su marido

La apostadora no le dio importancia a los reproches de su esposo, a pesar de que la suerte no la acompañaba, continuó escuchando sus corazonadas y muchos años después tuvo una recompensa impresionante.

Una mujer ganó una fortuna en premios en la Quiniela y sorprendió a todos al revelar su increíble pero simple fórmula: no darle “bola” al "mala onda" de su marido.

La apostadora hizo oídos sordos a los reproches de su esposo, a pesar de que la suerte no la acompañaba, y muchos años después tuvo una increíble recompensa.

Ganó la Lotería por no escuchar al marido

Hay quienes, después de años de intentos fallidos, deciden dejar de jugar a la Lotería, resignados de que la suerte no está a su favor. Sin embargo, Julie Croker, una mujer de 63 años, nunca perdió la esperanza. Durante un cuarto de siglo invirtió 30 dólares australianos al mes en tickets a pesar de los constantes reproches de su marido, Bob, para que dejara de hacerlo.

Julie, de profesión peluquera canina, siempre tuvo una razón más allá del simple deseo de ganar. La Lotería que compraba destinaba parte de sus ingresos a apoyar a veteranos de guerra y sus familias, lo que le daba un sentido de propósito. Si bien Bob insistía en que dejara de jugar, Julie se mantuvo firme en su convicción y esa fue la clave de su eventual éxito.

Julie recibe su premio de Lotería en compañía de su esposo Bob.
Julie recibe su premio de Lotería en compañía de su esposo Bob.

El día que recibió la llamada en la cual le informaban que había ganado el primer premio de la Lotería RLS Queensland, Julie pensó que era una broma. La noticia de que había ganado una mansión valorada en 3 millones de dólares australianos (casi dos millones de dólares estadounidenses), junto con otro millón en muebles y oro, era difícil de asimilar.

A pesar de su nueva riqueza, el matrimonio decidió no mudarse a la mansión. En cambio, planean vender la propiedad y usar el dinero para pagar su hipoteca. Además, decidieron que van a jubilarse de manera anticipada y disfrutar de una vida tranquila. Los dos, Bob también, a pesar de su poca fe en que su esposa jamás ganaría un premio de Lotería.

“No puedo creer la suerte que tuve”, confesó Julie al medio News sobre su increíble experiencia, la cual deja una enseñanza: a veces hay que escuchar menos a las demás personas y a seguir lo que dicta el propio corazón para cumplir los deseos más profundos.

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