INJUSTICIA

Vive "de changas" y soñaba con hacerse millonario en la Quiniela: lo logró, pero perdió todo por culpa de su jefe

Tras probar suerte en reiteradas oportunidades, el destino lo premio con un importante pozo acumulado. Sin embargo, confió en la “buena voluntad” de su empleador y el final dejó a todos sin palabras. 

En los últimos años, las polémicas en torno a los juegos de Quiniela se convirtieron en un tema recurrente que siempre abren debate e incisivas críticas de todo el mundo. Ya sea porque perdieron toda la fortuna en excesos o se descubrió que en realidad no eran los verdaderos acreedores del pozo acumulado sorteado, el destino termina sacando la verdad a la luz. 

Recientemente, se conoció la controversial historia de un changarín, quien apostó en la lotería con el único objetivo de mejorar su situación financiera. Sin embargo, lejos de recibir la cuantiosa cantidad de billetes y volverse rico por él restó de su existencia, la persona menos esperada le “arrebató” el ticket y lo mandó a la cárcel porque su estado migratorio no era regular.

Su jefe se quedó con el premio por un polémico motivo

El protagonista de este polémico suceso se llama Cua-Toc, un inmigrante de origen guatemalteco que vive en la ciudad de Georgia, Estados Unidos. Desde que llegó a este país, el hombre se dedicó a trabajar como albañil y realizó distintas changas para poder llegar a fin de mes, mientras que le enviaba dinero a su familia, la cual continuaba en la nación de origen. 

Su situación migratoria no era regular, de hecho, vivía bajó continuos cuidados para mantenerse alejado de los problemas y así evitar la deportación. Sin embargo, a pesar de este contexto, de acuerdo con lo que se dio a conocer en varios medios de comunicación locales, el trabajador compró boletos de lotería en reiteradas oportunidades y con el único objetivo de mejor su situación financiera, aunque nunca había tenido la suerte necesaria. 

Un día completamente inesperado, al revisar el detalle del sorteo nocturno, se enteró de que era el ganador de cerca de un millón de dólares. Su alegría fue total y su cabeza imagino miles de planes para ese dinero, pero llegó el miedo: no contaba con los documentos necesarios para reclamar el premio obtenido en la agencia de lotería

 El jefe junto con el ticket ganador de  Cua-Toc.
 El jefe junto con el ticket ganador de  Cua-Toc. 

Desesperado por no perder el dinero, le contó todo lo sucedido a su jefe, Erick Cervantes. Dado que tenían una larga relación de trabajo, el hombre decidió confiar en su empleador y le pidió que cobrase el ticket para luego depositarlo en su cuenta. En ese entonces, el líder aceptó la propuesta e incluso prometió ayudar a regularizar su estatuto migratorio. 

Días más tardes, cuando debía entregarle su premio, el director se quedó con el dinero reclamado y acudió a las autoridades locales para delatar a quien era el verdadero afortunado. Como si fuera poco, el hombre aseguró que Cua-Toc lo intimidaba y amenazada de muerte a su familia, dos motivos necesarios para que vaya a la cárcel. 

Luego de estar varios días en prisión, sus abogados lograron alegar su inocencia ante las denuncias de Cervantes. Asimismo, tras una largar investigación, el tribunal también comprobó que el changarín decía la verdad acerca de que él había comprado el boleto, y que era el ganador. Sin embargo, también tuvo que enfrentar otros cargos, dada su situación de indocumentado quedó al descubierto.

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