Las gildas: ideas para hacer el mejor aperitivo del mundo
Con la llegada del verano, lo único que apetece es el sol, planes fresquitos donde hacer más ameno el calor y las altas temperaturas, y sobre todo, un buen snack o aperitivo.
Varios estudios avalan que tomar un aperitivo previo a la comida o al plato principal abre el apetito, desmintiendo el falso mito de que comer o picar algo quita el hambre.
La gastronomía es uno de los sectores base de cualquier país, porque mediante la fusión de sabores y alimentos, permites dar a conocer al mundo la esencia, tradición y parte de la cultura del lugar solo a través de la comida. Un claro ejemplo es la famosa dieta mediterránea, que independientemente de la zona que seas, cuando se llega a España siempre se busca probar platos típicos del sur.
Para los amantes de la suerte y el destino, las gildas son para el paladar como las tragaperras para los más atrevidos en los juegos de azar, sabes a qué te enfrentas, pero cada gilda, o cada ronda te sorprende con un sabor o juego diferente.
¿De dónde vienen las gildas?Conocer el origen del aperitivo es como saber la fórmula secreta de la Coca Cola. Aunque cada vez son más normales de ver en cualquier mesa como aperitivo previo a la comida y al plato principal, la realidad es que las gildas nacieron como tal en los años cuarenta en el norte, concretamente en San Sebastián, en el corazón de Donostia. Un bar de la zona, el “Casa Vallés”, empezó a hacerse famoso porque ofrecía altruistamente a sus clientes un plato con aceitunas, piparras picantes y anchoas y viendo el éxito de este aperitivo decidió hacer un pincho donde en un solo bocado se pudiese disfrutar de la explosión de sabor de dichos alimentos.
Varias décadas después, la gilda se ha convertido en el aperitivo más mítico de España, especialmente en la capital madrileña, donde no hay bar, sobre todo castizo, por el que se pare sin dar a probar alguna de sus gildas. Tal es así, que los propios comercios madrileños han creado la ruta de la gilda por Madrid, para disfrutar del buen tiempo y del sol con las opciones más atrevidas y una bebida fresquita para pasar el verano.
Cómo preparar la gilda de oroA priori y viendo el pincho como tal no debería de haber ningún tipo de complicación a la hora de preparar este aperitivo, pero aún así, la historia y la tradición recomienda escurrir bien los ingredientes antes de pincharlos, para que no suelten mucho aceite a posteriori.
La gilda de toda la vidaLa tradición marca que la gilda de toda la vida solo incluye dos ingredientes: aceitunas y piparras. Siempre aceitunas sin hueso y a poder ser rellenas de anchoa y la piparra, picante o no al gusto del consumidor, bien cortada para que no aporte un toque demasiado picante en el paladar.
Gilda al ajilloPara los grandes amantes del ajo y el perejil, al estilo salsa gremotata, un condimento ideal para cualquier carne o pescado; las gildas también se adaptan a este sabor con los boquerones en vinagre. Aquí hay varias especialidades, pero una opción es unir aceitunas, un boquerón en vinagre, aceituna y, a elegir, piparra para darle un extra de sabor picante.
Gilda con tomates y quesoEsta es una de las últimas variedades que cada vez son más demandadas por los clientes. Y es que, dejando a un lado la típica gilda de aceituna y piparra, una versión más ligera de sabor es con tomates cherrys, dados de queso semicurado o curado, para los más atrevidos. Una opción es añadir una anchoa del pacífico para añadirle ese toque de sabor de marisco.
Gilda ibéricaUnir en un mismo sabor encurtidos e ibéricos puede sonar extraño, pero la realidad es que la gilda ibérica está revolucionando la cocina, sobre todo con un buen trozo de jamón ibérico o de paletilla.

