Quiniela
La familia había comprado el ticket en un almacén de barrio. Antes de irse a dormir revisaron los números y se llevaron la sorpresa de su vida.
Una familia de DeRidder, Louisiana, estuvo a un paso de convertirse en millonaria de la noche a la mañana. Habían jugado al Powerball y el lunes, antes de irse a dormir, decidieron revisar los números ganadores. No podían creerlo: habían quedado a un solo número del récord de la quiniela de US$ 1.100 millones (más de $1.490.000 millones de pesos argentinos).
El boleto había sido comprado en el comercio Billie’s Wag-A-Bag de la calle West First Street, según confirmaron desde la lotería de Louisiana. La expectativa fue enorme cuando notaron que habían acertado cuatro de las bolas blancas más la Powerball roja. Sin embargo, les faltó apenas un dígito para que el premio se transformara en histórico.
De todos modos, la suerte les jugó una buena pasada. Como habían agregado la opción Power Play, el monto del premio se triplicó automáticamente, lo que llevó la cifra final a US$ 150.000 (unos $204 millones de pesos argentinos). “Quedamos shockeados y nos sentimos muy bendecidos”, aseguró John Stokes, quien cobró el cheque acompañado de toda su familia.
Mientras tanto, al no haber ganador del pozo mayor, el jackpot siguió creciendo y ya trepó a US$ 1.400 millones (más de $1.904.000 millones de pesos argentinos), lo que lo ubica entre los más grandes en la historia del Powerball y de cualquier lotería en Estados Unidos. Una mezcla de ilusión y desahogo: no se llevaron los miles de millones, pero igual se fueron con una muy buena suma en el bolsillo.
El Powerball es una de las loterías más populares de Estados Unidos, famosa por los pozos millonarios que suelen alcanzar cifras históricas. Para jugar, hay que elegir cinco números del 1 al 69 (las bolas blancas) y un número adicional del 1 al 26 (la Powerball roja).
Los premios arrancan desde los US$ 20 millones (unos $27.200 millones de pesos argentinos) y pueden superar fácilmente los US$ 1.000 millones (equivalentes a más de $1.360.000 millones de pesos argentinos) cuando se acumulan por varios sorteos sin ganador. El pozo mayor se lo lleva quien acierta los seis números, aunque también hay múltiples categorías de premios menores que permiten a miles de jugadores quedarse con montos importantes en cada sorteo.
