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Según datos del Indec, la deuda externa pública y privada alcanzó a fines de marzo último un total de 253.741 millones de dólares. Llegó a ese monto tras haber aumentado 19.192 millones en el primer trimestre de 2018 y 54.873 millones en los últimos 12 meses. Es el resultado de la política adoptada por el gobierno nacional de emitir deuda para financiar el déficit fiscal y los vencimientos de capital e intereses de compromisos contraídos con anterioridad.

Es otro de los lineamientos de la gestión de Mauricio Macri que remite a la famosa "década del 90", en la que gobernó el ex presidente Carlos Menem. Para mantener el uno a uno del peso con el dólar que establecía la Ley de Convertibilidad y a la vez cubrir el déficit fiscal, el gobierno menemista también emitió deuda de manera creciente.

Esta política responde a un criterio del capitalismo financiero según el cual las grandes empresas y los Estados en general cuando se endeudan -a diferencia de las pequeñas compañías y los individuos- no lo hacen pensando en cancelar luego los préstamos, sino más bien en ir refinanciándolos con nuevas deudas a tasas de interés más bajas que las anteriores.

Todo se basa en la confianza que tienen los acreedores en la solvencia del que contrae el crédito. El problema con la Argentina fue que, al entrar en un ciclo de fuerte recesión a partir de 1998, las cuentas públicas se fueron desmadrando y las renovaciones de deuda se fueron haciendo cada vez a tasas más altas, lo que se fue reflejando en el famoso índice de riesgo país.

Tras el blindaje y el megacanje, la situación fue insostenible y el FMI de entonces, en diciembre de 2001, suspendió la ayuda de un préstamo que tenía acordado con el país. Luego ocurrió la historia conocida. Ahora se vuelve a apostar a que el modelo genere la confianza para que lleguen las inversiones y se reactive la economía en el mediano plazo.

Mientras tanto, habría que contemplar otro dato macroeconómico: en 2017, el déficit fiscal alcanzó el 5% del PBI, porcentaje récord de los últimos 20 años. El último antecedente de esta cifra es, curiosamente, el año 1998.