He aludido con frecuencia, en los últimos años, a escritores argentinos y latinoamericanos. Tengo numerosos ejemplos ¿Argentinos o nacionalizados?. Me he referido a Cortazar, a Almafuerte o a Alfonsina Storni, entre otros.

Y del continente americano, a los Premio Nobel chilenos, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, el mejicano Octavio Paz, el norteamericano Ernest Hemingway, también Premio Nobel, y a muchos otros.

Pero hoy quiero ocuparme de un escritor, de origen colombiano que también logró el Premio Nobel de Literatura en 1982, cuando contaba con 54 años. Se llamó Gabriel García Marquez y nació el 6 de marzo de 1927

Fallecio el 17 de abril de 2014. Sus últimos años estuvo alejado prácticamente de la vida pública por un tratamiento de cáncer linfático. Poco tiempo antes de morir, envió una carta de despedida a sus amigos.

 “En esencia” encontrarán esa misiva parecida a un poema que se atribuyó a Borges. Decía Gabriel García Márquez en ella:

“Si volviese a vivir, daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz”.

Gabriel García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en Colombia.

“Si Dios me obsequiara un trozo más de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma”.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño, le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar".

"A los viejos les explicaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido de los demas”“He aprendido”, seguía expresando García Márquez, “que tod. el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad, está en el placer de subirla”.

“Que cualquiera sea la importancia de su cargo, sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, unicamente cuando logro ayudarlo a levantarse”. Y agregaba Mantén a los que amas cerca tuyo. Diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces”.

Fue integrante de una familia pobre y numerosa. Que atravesó por una infancia y una adolescencia dominadas por las carencias y encerrada en el marco de Aracataca, un pueblo colombiano muy pequeño, donde nació.

Su voluntad lo llevó primero hacia el periodismo y por esa vía, al conocimiento del mundo. Escribió libros de enorme difusión como El Coronel no Tiene Quien le Escriba”, “El Otoño del Patriarca”, “Crónica de una Muerte Anunciada.

Y a los cuarenta años escribió su libro más famoso: “Cien Años de Soledad”. Sólo agregaría que es un escritor que tuvo el mérito de protagonizar sus ideales. Y que su magia estuvo, en que supo extraer vida de la vida. 

Y pudo, con brillantez, permutar sus emociones... en palabras. Y un aforismo final para Gabriel García Márquez, orgullo de las letras latinoamericanas. “Gran escritor no es sólo quien escribe mejor, sino también, quien siente mejor...”.