Charla entre changuitos y la Tierra Prometida
Opinión por Florencia Golender.
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@flopa01
En un gran supermercado de la costa atlántica, dos parejas de aparente buen pasar económico debatían sobre cuánto calculaban que sus changuitos, desbordados por encima del tope, podrían llegar a costar. Era una conversación típica sobre lo caro que está todo, más si tenés hijos, y que cada vez que hacían su compra semanal la cuenta total no bajaba de $10.000. "¡Mirá el papel higiénico, vale $250!", dijo uno de los hombres mostrando el pack familiar, al que le siguieron otros ejemplos.
Cuando la conversación llegó al rubro "carne", una de las mujeres dio en el clavo: "Igual, la verdad, no nos podemos quejar, mucha gente hoy no puede comprar ni la mitad que nosotros".La escena, con diferentes posturas y ejemplos, se repite en la cotidianidad de cualquier hogar, con amigos o con compañeros de trabajo. Porque está todo muy caro, en efecto.
Y porque los sueldos quedaron por detrás de los precios en la mayoría de las discusiones paritarias de los últimos años. Al mismo tiempo, se perdió la referencia sobre cuánto cuestan los productos (y servicios) y es difícil tener la certeza de que algo se está cobrando de más, aunque casi siempre lo parece.
El desconcierto es general; se puede seguir el ejemplo que dio el hombre en la fila de aquel súper: ¿es correcto o desproporcionado que seis rollos de una primera marca de papel higiénico cuesten $250, aun para los que pueden pagarlo? Tanto para los que conservan su poder adquisitivo como para los que lo perdieron notablemente hubo algunas buenas noticias en los últimos días.
El congelamiento de las tarifas de los servicios públicos y del boleto de los diferentes transportes del área metropolitana por los próximos meses es fundamental para que el bolsillo resista hasta la Tierra Prometida de la "recomposición salarial". El relanzamiento de Precios Cuidados, y su afán de ser el faro en las góndolas, también lo es.
Para los que no llegan a cubrir sus necesidades básicas se suma que avanza con notable velocidad la distribución de la tarjeta alimentaria de $4.000. Este jueves se firmará el convenio con la provincia de Buenos Aires para iniciar un cronograma de entrega de 1,4 millón de plásticos a madres con hijos en situación de pobreza, de los cuales 400.000 se repartirán en el conurbano. Como planteaba la mujer con su changuito lleno: sí, no es ni la mitad de su compra semanal. Acortar esta brecha es el gran desafío.

