Empiezan las definiciones políticas
Opinión por Gabriel Calisto.
@gcalisto
gcalisto@cronica.com.ar
Enero se despide y el calendario electoral empieza a tomar envión. Mientras febrero tendrá las primeras PASO del país en La Pampa, los armados electorales de cada provincia empiezan a ubicar sus fichas, y eso implica fuertes decisiones. Desde el búnker del Instituto Patria, donde Cristina Kirchner recibe a dirigentes pero no opina públicamente de la actualidad, Unidad Ciudadana deberá definir si planta candidatos propios en las provincias o decide concentrarse en los distritos en los que tiene chances: Buenos Aires y la nacional.
La decisión marcará el pulso del vínculo que muchos mandatarios tendrán con ella una vez que hayan asegurado la reelección en sus distritos: ¿habrá un aluvión de gobernadores que apuesten a ganador en unos comicios que se anticipan tan reñidos? ¿Romperán lanzas definitivamente con la construcción de Cristina? Todo eso comenzará a saberse a partir de los cierres de listas, muchos de ellos previstos para el mes de febrero.
Para el oficialismo nacional, será la hora de afrontar una decisión que se demoró desde 2015: Cambiemos tendrá que ordenar el mando en las provincias. Allí florecen las internas entre radicales y hombres del PRO, impulsados por la Rosada. Santa Fe es un ejemplo, donde Elisa Carrió no comparte a ninguno de los postulantes y empuja a uno propio.
Córdoba, otro, que terminó en definición entre dos radicales, sin que la cúpula nacional pueda ungir a uno y bajar al otro. En el interior hay muchos casos más. Con nombres propios, el mapa electoral de 2019 tendrá sus primeras confirmaciones. A partir de ahí, los ciudadanos elegirán quién llega a un cargo y quién no.

