OPINIÓN

¿Estamos perdiendo los valores?

Por Jorge Dimuro (*)

En la actualidad, es muy común escuchar frases como "se están perdiendo los valores", "existe una pérdida total de valores", "en mis tiempos estás cosas no pasaban". Por lo general, estos comentarios corresponden a la pérdida de valores morales y sociales. Vivimos una crisis que lamentablemente no es solamente económica. Estoy prácticamente convencido que parte de la crisis a nivel económico se debe a un cambio cultural que se dio mundialmente. No es solo la pérdida de valores sino algo que me parece aún peor, que es la naturalización de los malos hábitos, de lo incorrecto, la resignación.

Cada ser humano tiene una concepción distinta de lo que son los valores morales. La moral y la ética son inherentes al ser humano. A medida que maduramos nos vamos familiarizando con otro tipo de valores. Sin embargo, a medida que avanzamos de generación en generación vemos como los valores se han perdido. Todo esto juega un papel protagónico en la crisis social por la que atraviesa el mundo entero y en especial nuestro país.

Debido a los altos índices de delincuencia, embarazos precoces, niños en situación de calle, tráfico de drogas y prostitución, entre otros tantos males que nos agobian. Se da una especie de círculo vicioso, que parece no tener fin, la falta de educación y de valores en la sociedad, lleva a que la misma sea cada vez más violenta, más insegura, más pobre, más marginal. El mal uso de políticas sociales, alimentó generaciones de personas que desconocen la cultura del trabajo y con esto las despojamos de un valor fundamental para el progreso de toda persona que es la dignidad. No debemos juzgar ni condenar a estas generaciones, son rehenes de un sistema que los utilizó para sus fines. Las políticas que procuran ser un remedio para paliar la situación de marginalidad terminan siendo la enfermedad que causa la misma.

Como Sociedad si queremos vivir con menos violencia, con más respeto, con solidaridad… debemos fomentar las buenas costumbres y los valores proporcionando herramientas. Para lo cual es indispensable un Estado presente que garantice derechos básicos como la Seguridad, Salud, Educación, Trabajo, un Estado que sea realmente equitativo. A qué me refiero cuando hablo de equidad, no veo mal en absoluto que se den ayudas sociales, pero lo que si veo mal es que se haga un uso desmedido de las mismas. No olvidemos que la clase trabajadora son quienes generan la mayor fuente de recursos que el Estado utiliza para los fines sociales. Con lo cual, no puede sólo la mitad de la sociedad sostener el gasto público y mucho menos mantener a la otra mitad de la sociedad que no genera ingresos. No se puede, no por una falta de solidaridad, sino porque se está llevando a la ruina a un país tan maravilloso como es la Argentina. No hay ingresos suficientes para absorber un costo social tan alto. Es imposible mejorar el sistema público de Educación, Salud y Seguridad si no hay recursos que se puedan destinar para tales fines.

Esto genera una enorme desmotivación para la clase trabajadora que cada vez trabaja más, tiene mayor carga impositiva, mayor costo de vida y no se ve reflejado en un mejor servicio público. Esa desmotivación conlleva a que cada vez menos jóvenes se vean impulsados a terminar una carrera universitaria… estamos perdiendo profesionales. Nos estamos empobreciendo aún más como sociedad. Tenemos que exigir al Estado que realicen políticas para rediseñar y volver a educar a la sociedad, empezando desde los niños que son el pilar fundamental del futuro. Debemos introducir en las primeras etapas de la educación asignaturas donde se siembren valores sociales; haciendo renacer conductas morales y éticas. Inculcar que no hay progreso sin sacrificio, pero también garantizar que ese sacrificio se verá reflejado es una mejor calidad de vida.

(*) Pongo a disposición mi correo: amilcardimuro@ hotmail.com.ar y recordarles también que nos pueden escuchar en nuestro programa que hace más de 15 años realizamos por la 93.5 FM Q La Radio del Grupo Crónica, todos los sábados de 9

Esta nota habla de: