Ciudad de los espíritus: Cassadaga
FLORIDA, ESTADOS UNIDOS. Una comunidad cercana al lago Haken convive con el “Más Allá”.
Por Carlos Parodi (*)
carlosparodi64@gmail.com
El conocimiento de lo real es una luz que siempre proyecta alguna sombra” escribió el filósofo, poeta y físico francés Gastón Bachelard (1884-1962).
Y existe un lugar en el mundo en el cual sus habitantes transgreden los límites de las capacidades humanas para “percibir”, ya que consideran que la realidad que vivimos es sólo un vislumbre de la Totalidad.
Nos referimos a Cassadaga, una comunidad rural ubicada en el Condado de Volusia, Florida, cerca de Lake Halen, en Estados Unidos. y que es conocida como la capital “Psíquica del Mundo”.
El orígen de Cassadaga se remonta a 1894 cuando un médium estadounidense, oriundo de Nueva York, llamado George Colby (1848-1933) ideó un “Campamento Espiritista” y estableció una comuna rural que tenía por finalidad interpelar la visión del mundo y romper el entramado simbólico que constituye el basamento de una sociedad.
En tal sentido, lo que comenzó con unas cuantas carpas armadas estilo campemento indio, dispersas alrededor de los bosques, se constituyó con el tiempo en un pueblo que empezó a desarrollarse y ser visitado por practicantes de las diversas escuelas espiritistas de todo el mundo que se afincaron allí para siempre.
Desde su creación, los habitantes de la sorprendente Cassadaga sostienen que el ser humano no comprende el concepto de lo sobrenatural porque en su evolución aún no incorporó la “concepción total del Mundo que habita más allá de sus sentidos físicos”, según la expresión común de quienes son partes de esa agrupación de personas, comunidad con fines específicos o una simple tribu, o como quiera llamarlos a quienes profesan las ideas de Crosby, que indudablemente, “pegaron” en su momento, y prosiguieron en el tiempo
Cassadaga inspira en la actualidad un espíritu arquitectónico similar al de comienzos del Siglo XX. Muchas de las viviendas conservan sus frentes y ventanas de madera y mantienen las estructuras originales con sus paredes cubiertas por la vegetación.
Presenta la inquietante atmósfera de un pueblo detenido en el fotograma de una película de los años 40, con sus pequeños jardines y los vecinos sentados plácidamente en los porches.
Los comercios están rodeados de librerías que ofrecen abundante bibliografía de contenido esotérico. Pero lo realmente asombroso en este pueblo paranormal es que algunos libreros se resisten a vender obras que consideran malditas. En los jardines de cualquier casa hay repetidos letreros de psíquicos, médiums y curanderos. Como no podía ser de otra forma, este es un lugar plagado de leyendas.
Una de ellas recuerda la historia de una niña quien corriendo detrás de unos pájaros, se perdió en sus bosques y fue capturada por espíritus malignos que la castigaron por franquear esas fronteras. Hoy, una escultura tallada en un árbol la recuerda y es motivo de devoción por quienes recorren hoy esta “metrópoli espiritista”. Cassadaga es un lugar pleno de imágenes alegóricas.
En los frentes de las pequeñas casas se exhiben figuras de ángeles, gnomos, y demás seres elementales de la naturaleza. También proliferan los carteles con nombres de psíquicos y médiums. Sus pintorescas y silenciosas calles tienen nombres afines a su espectral esencia: “Spiritualist”, “Mediumship Way” o “Ghost Road”.
Su edificio más emblemático es el “Hotel Cassadaga” que fue fundado en 1920 y del cual sus dueños afirman que está embrujado. Una de sus habitaciones nunca es solicitada por ningún viajante ocasional, pero tampoco es ofrecida por el conserje...
Otro de sus históricos edificios es el “George Colby Memorial Temple”, inaugurado en 1923 y que constituye un lugar de meditación y recogimiento para sus pobladores y viajeros. Lo cierto es que más allá de las habituales críticas y burlas a la que están acostumbrados sus habitantes, en Cassadaga el “Enigma de la Vida” forma parte de su propia sangre. Hasta existe una canción.
Un famoso visitante de Cassadaga fue el músico estadounidense Tom Petty, quien e su momento le dedicó al pueblo su canción “Casa Dega” y cuyo estribillo dice: “La noche es más que sólo la noche en Casa Dega, oh cariño, creo que estoy empezando a creer las cosas que escuché”.
Es que resulta que en esta ciudad paranormal lo incognoscible se respira en cada calle, a la vuelta de la esquina y en los secretos insondables que preservan sus bosques silenciosos.
Lo concreto es que la filosofía que aplican sus pobladores puede sintetizarse con el cartel de “bienvenida” con el que esta enigmática región recibe a sus visitantes: “El espiritismo no tiene ningún dogma o creencia religiosa, es sólo un simple conjunto de principios para ayudar a guiar nuestras vidas.
El espiritismo es Ciencia, Filosofía y Religión basadas en el principio de la vida continua”à Una definición de la que, valga la reiteración, ellos están absolutamente convencidos.
Existe otro Cassadaga, una villa ubicada en el condado de Chautauqua, en el estado de Nueva York, probablemente directamente relacionado a Cosby, aunque en ese barrio de las afueras de la llamada por muchos la gran capital del mundo, también allí hay proliferan espiritistas y curanderos. ¿Por qué será?.
EL CINE, PRESENTE
NO PODÍA FALTAR UN FILME YANQUI SOBRE EL CASO
El cine estadounidense, que suele registrar todo cuanto acontece en su territorio, no importa si el hecho es bueno o no, tampoco podía estar ajeno a esta extraña ciudad psíquica. Una película de terror del año 2011 llamada “Cassadaga” brinda detalles de sus enigmáticos pobladores y costumbres, pero un suceso acaecido al equipo de filmación los llevó a suspender el proyecto.
La película no pudo ser filmada en la misma ciudad ya que sus vecinos no se lo permitieron.
Pese a la negativa, el director y los técnicos realizaron una breve visita nocturna para recorrer las locaciones, pero “algo” les advirtió que no podían permanecer un segundo más allí. Finalmente la película fue realizada, pero en una antigua ciudad de Florida, llamada Sanford. Sucede que el misterio, a veces, también juega sus propias cartas.
(*) Investigador paranormal y ufológico

