El astronauta Cooper aseguró haber visto un ovni
EN 1963. Astronauta yanqui orbitaba la Tierra en un Mercury Atlas 9. Pero de pronto...
Prof. Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com
Leroy Gordon Cooper (1927-2004) fue uno de los integrantes del primer grupo de astronautas estadounidenses, conocido como “Mercury Seven”, por tratarse de los tripulantes de las cápsulas monoplaza Mercury. Antes de convertirse en astronauta, Mientras daba la órbita número 15 en la cápsula Mercury Atlas 9, el 16 de mayo de 1963, Cooper fue testigo de la aparición de un OVNI.
Téngase en cuenta que esto sucedía fuera de la atmósfera terrestre, ya en el espacio exterior. Cuando regresó a Tierra, se le prohibió hacer declaraciones sobre ese tema específico. Considérese también que un piloto avezado en atravesar y resolver situaciones difíciles como Cooper propuso abortar la misión y regresar, señala que lo que estaba viendo le resultaba suficientemente extraño y, obvio, peligroso.
Su diálogo con Houston lo escucharon 300 periodistas de todo el mundo, pero sólo Gary H. McLaglen, del New York Times, advirtió lo trascendente de la noticia.
Por eso, una semana después de cumplidoel vuelo, pidió una entrevista al astronauta para saber sobre la posibilidad de que hubiera visto “platos voladores”, petición que fue denegada por Houston. Pese a todo, un año después, en la casa de Cooper, McLaglen consiguió dialogar con ek astronauta.
Durante el encuentro, ante la requisitoria de porqué se negó a la entrevista, Cooper adujo que “el público estaba sugestionado y en Houston consideraron inoportuno referirse al tema (de los OVNIs). Tenga en cuenta que soy un militar que cumple órdenes”.
Y a la pregunta de qué vio en ese vuelo, el astronauta dijo: “Ahora puedo hablar, el tabú de los OVNI ha sido superado. Viajaba en la órbita número 15, al norte de Perth, cerca de las 8pm, hora de Perth, el 16 de mayo. El objeto se movía de oeste a este. Lo vi durante dos minutos, cuando mi nave cruzaba Australia”.
Describió al objeto como una luz verde dotado de una cola roja que parecía vigilarlo, cuando estaba orbitando a 160 k. de la Tierra. "La trayectoria del objeto, la altitud, la velocidad de desplazamiento, no podrían hacerme suponer que pudiera tratarse de un meteoro, por ejemplo. Ni tampoco de un globo sonda meteorológico arrojado desde Tierra. Tampoco tenía características de un satélite artificial lanzado al espacio”.
Luego Cooper dijo que no le provocó ningún malestar físico, y sobre los motivos de la internación, una vez aterrizado, explicó que “eso es de rutina. Todos los astronautas son internados en observación al finalizar los vuelos. Por otra parte, los médicos no hallaron nada anormal en mi físico”.
En cuanto al impacto emocional, el militar dijo: “Sí. Primero me sorprendí y luego me vi dominado por los nervios. Pero me recuperé. Lo más extraño, quizá, fue esa sensación de impotencia que me dominó unos momentos. Los médicos me explicaron luego que la mía sólo fue una reacción nerviosa, no podía pensar con claridad. Me costó relacionar mis pensamientos con el movimiento de las manos... No coordinaba bien”, Cooper también afirmó no saber si el OVNI vigilaba a la cápsula que él tripulaba, aunque sugirió que parecía estar haciéndolo.
“Eso es muy difícil de comprobar. Además yo no creo en la existencia de seres extraterrestres. Y mucho menos en civilizaciones más avanzadas que la nuestra”, explicó, y sobre la consulta de si debía abortar la misión, indicó que fue una pregunta de rutina: "En el centro de Houston me dijeron que no tenía importancia lo que estaba viendo, y que podía seguir tranquilo con el viaje”.
Por último, sobre la prohibición de Houston para haber del tema en principio, Cooper se limitó a decir que eso está aclarado en la respuesta que le dieron, creo. Se supo que había una psicosis colectiva con respecto a la aparición de los OVNI y en la base espacial consideraron que no era prudente publicitar el tema.
Llegado a este punto, digamos que no fue Leroy Gordon Cooper el único que tuvo encuentros con OVNIs en pleno espacio exterior. Los astronautas de la Géminis V. James McDivitt y Edward White, también informaron a Houston que habían visto luces no identificadas en el espacio.
Concretamente se refirieron al vuelo que realizaron el 3 de junio de 1965. Luces que fueron fotografiadas por los astronautas. También los astronautas de la Géminis X, John W. Young y Michael Collins, detectaron inexplicables desplazamientos de objetos. Durante su primera órbita el piloto John W. Young informó al control que había visto dos objetos brillantes. "No creo que sean estrellas ûdijo ûMarchan a nuestra misma altitud.”Esto es muy extraño e impresionante. Realmente no le encontramos explicación”, expresaron.
EN DETALLE: DIÁLOGO RADIAL CON HOUSTON Y DESPUÉS, LA PRENSA...
La experiencia del astronauta Leroy Gordon Cooper como aviador primero y astronauta después estaba plenamente comprobada. Aquella vez, el estadounidense estaba orbitando nuestro planeta por 15ta. vez, a bordo de la cápsula Mercury Atlas 9, en lo que fue considerada como la fase inicial en la conquista del espacio.
Pero aquel 16 de mayo de 1963 el astronauta, desde su posición en el espacio, mantuvo esta conversación con el Centro Espacial en Houston. Cooper: -Estoy desconcertado. Esto está por encima de toda lógica.Puedo ver perfectamente una luz verde. Es algo misterioso. Detrás de ella, de la luz, veo una cola roja. Perdón, me expresé mal. En realidad es una especie de propulsión rojiza, que evidentemente ha estado controlando el vuelo orbital.Corto y voy a ustedes.
Centro espacial Houston: -Pero ¿de qué se trata?- Cooper: -Vuelvo. No sé cómo explicarlo. Y no crean que estoy influido de la publicidad de los platos voladores, pero creo, mejor dicho estoy convencido, de que se trata de uno de ellos. Les pregunto: -¿Qué hago? ¿Regreso a Tierra? Centro espacial Houston: -No haga caso. Eso no tiene importancia. Siga con la misión. Al arribo, la prensa... El incidente se filtró y la prensa presionó, pero no hubo caso. Tras el regreso de Cooper a Tierra, al ser consultado por periodistas, la respuesta de sus superiores fue lacónica: “Lo lamentamos, pero el mayor Gordon Cooper no puede responder a un cuestionario de esa naturaleza”.
El comunicado, frío, escueto, lo firmó el oficial de Asuntos Públicos del Centro Espacial de Houston, John J. Peterson, mientras era estrujado casi con furia por el periodista Gary H. McLaglen, redactor del New York Times.
(*) Doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. Magister en Psicoanálisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicología y de la Asoc. Junguiana Argentina

