DETALLES

Córdoba, el cerro Uritorco y el misterio del Santo Grial

EN ARGENTINA. Creen que la copa sagrada viajó hasta las entrañas del cerro Uritorco 

Por Prof. Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com 

En mi primer ascenso al Cerro Uritorco, en el Valle de Punilla, provincia de Córdoba, hace décadas, tuve la oportunidad de escuchar û por primera vez y de boca de mi guía û el hecho de que el Santo Grial se encontrara a buen resguardo en sitio desconocido del interior de aquel cerro.

En posteriores viajes comprobamos que algunas laderas del Uritorco tienen cavernas y grutas de origen natural. Ya dentro se observan derrumbes cuyos escombros impiden el acceso a mayores profundidades. Sobre la complejidad y envergadura de las mismas habla a las claras la cantidad de gente que se ha extraviado allí. 

Los hay también quienes regresaron por sus propios medios tras varios días de ausencia contando la asombrosa historia de una ciudad intraterrena habitada por seres espirituales. 

A la vez, pude constatar la existencia de pinturas rupestres (usando colores blanco, rojo y negro, coincidentes con los del Temple) así como petroglifos que muestran círculos concéntricos, signos rúnicos, cruces del tipo esvástica y hasta el hallazgo de una cruz de tres travesaños, la denominada cruz papal.

Mucho de todo este material ha de haberse perdido con los siglos víctima de las inclemencias climáticas. Han subsistido sobre todo las pinturas protegidas por aleros naturales o en el interior de cavernas y grutas que fueron habitadas por un pueblo originario, los comechingones.

¿Será, acaso, en uno de esos sitios donde yacen los restos mortales de Parsifal û uno de los integrantes de la Mesa Redonda del rey Arturo û fallecido cumpliendo la misión de proteger al Santo Grial de manos malignas? Cómo sea, la pregunta es ¿de qué manera llegó el Grial hasta las entrañas del cerro más misterioso, místico y publicitado de la Argentina?

El antropólogo Guillermo Terrera, fallecido en 1998, ofrece una respuesta en su libro “Antropología Metafísica.” “Es sabido que el caballero Parsifal û custodio insobornable del Vaso Sagrado û viajó con él y con la Cruz Templaria, partiendo del puerto de La Rochelle hacia 1170, con el objeto de depositar el Santo Grial en la cordillera de Viaraba.Esta cordillera, así denominada por aquel entonces, especialmente por el minnesinger germano Wolfram von Eschenbach en su inmortal poema Parsifal, es conocida actualmente como Sierras Chicas donde se eleva el sagrado cerro Uritorco”, escribió.

Es conocido que, durante el apogeo del nazismo, varias expediciones de científicos y militares alemanes recorrieron la región procurando el Grial. A fines del siglo XX, se sumaron a la búsqueda miembros de ordenes neotemplarias. Pero, lo que hasta hoy se mantuvo en secreto es que también la masonería estuvo tras el Santo Grial en el Uritorco.

El destacado actor y Venerable Maestro (presidente de Logia) Enrique Muiño inclusive tuvo una casa de su propiedad en las afueras de Capilla del Monte. Hermanos masones, en particular ingleses que llegaban a la Argentina para trabajar en los ferrocarriles, también decidieron ir en busca de la Copa Sagrada para evitar que los nazis la obtuvieran primero. Estos hechos han permanecido en secreto.

Asimismo, a fines del siglo XVIII e inicios del XIX, existió en Buenos Aires una logia: “Orden de los Sublimes Caballeros Templarios”. ¿Qué hacía en esta parte del mundo un taller iniciático con semejante nombre? ¿A qué “caballeros templarios” se refiere?

Hasta hoy no ha habido respuestas definitivas. Otro dato que no ha sido tomado en cuenta es que, para comienzos del siglo XX, había en la Argentina numerosos seguidores de la doctrina teosófica debida a Helena Petrovna Blavatsky.

Entre ellos Leopoldo Lugones nacido y criado en la localidad cordobesa de Villa de María del Río Seco. Fue la amistad entre Lugones y Albert Einstein la que hizo que cuando el físico visitó Argentina, viajara a Córdoba para instalarse en el Hotel Edén.

Siendo inexplicable tanto qué fue a hacer a ese lugar próximo a Capilla del Monte como el hecho de que residiera en un hospedaje conocida propiedad de nazis. Los datos históricos determinan lo siguiente: los teósofos estuvieron interesados por descubrir antiguas reliquias religiosas en Argentina cuya posesión se atribuyen poderes especiales.

Muchos de tales adeptos constituyeron logias mixtas de una orden creada en Francia a mediados del siglo XIX y trabajaron en forma más que discreta interesándose por cuestiones trascendentes. Además, existen evidencias de que masones y teósofos frecuentaron el Valle de Punilla.

Al momento de escribir este artículo, todo hace pensar que el Grial no fue hallado... si es que está en las entrañas del Uritorco, o si es que fue ocultado allí durante una época y, luego, trasladado a otro sitio más misterioso e inaccesible.

EL GUARDIÁN: LA LEYENDA DEL CABALLERO

El reconocido antropólogo Guillermo Terrera, fallecido en 1998 y que dictara clases magistrales en el Instituto Humanístico de Buenos Aires, ofreció una respuesta al misterio del Santo Grial oculto en Argentina en su libro “Antropología Metafísica.”.

“Es sabido que el caballero Parsifal û custodio insobornable del Vaso Sagrado viajó con él y con la Cruz Templaria, partiendo del puerto de La Rochelle hacia 1170, con el objeto de depositar el Santo Grialà en la cordillera de Viaraba. Esta cordillera, así denominada por aquel entonces, especialmente por el minnesinger germano Wolfram von Eschenbach en su inmortal poema Parsifal, es conocida actualmente como Sierras Chicas donde se eleva el sagrado cerro Uritorco”, explicó.

(*) Doctor en Psicología Social, parapsicólogo, filósofo, historiador

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