INFORME

Crónica Paranormal: milagros explicados...

PARAPSICOLOGÍA.Analiza actos increíbles, atribuidos a muchos santos en la antigüedad.

Por Prof. Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com

Analizando historias de vida de los santos de la Iglesia Católica encontramos acontecimientos que muchos hechos atribuidos a milagros en la época en que sucedieron, hoy a la luz de esta moderna ciencia que es la Parapsicología, tienen explicación racional y humana.

Consideremos que estos santos tuvieron vidas exigentes y austeras, en especial dedicada al desarrollo espiritual, privándose de aquello que suele atraer a la gente común y con buena parte de la jornada dedicada a la oración.

La Psicología Transpersonal enseña así se surgen, en ellos, estados alterados de consciencia, tan frecuentes que se tornan casi permanentes, como el “éxtasis místico”, lo que de acuerdo a los más modernos hallazgos de la Parapsicología experimental favorece la producción espontánea de fenómenos extrasensoriales: clarividencia, telepatía y precognición; pero a veces también hechos de mayor envergadura, como la bilocación y la levitación.

Veamos algunos ejemplos dignos de destacar. Santa Clara de Asís (1194-1253) produjo un hecho de clarividencia, que es el conocimiento cierto de un acontecimiento ocurrido fuera del alcance de los cinco sentidos, obtenido por acción extrasensorial.

 

En la Nochebuena de 1252, ya gravemente enferma, tuvo una visión nítida y pormenorizada, que fue describiéndola pausadamente, de la misa que los frailes franciscanos celebraban a kilómetros de distancia. Fue por esa “captación a distancia” que el Papa Pío XII decidió proclamarla patrona de la televisión.

San Vicente Ferrer (1350/1419), sacerdote dominico, tenía el “don de lenguas” llamado xenoglosía en lenguaje parapsicológico, que es la capacidad extrasensorial por la cual una persona puede expresarse en idiomas que ni aprendió, ni conoce y que surgen de su mente, espontáneamente.

Los parapsicólogos ahora sabemos los mecanismos telepáticos que permiten, inconscientemente, que alguien hable lenguas que a nivel consciente aunque las ignora. Pero en aquellos tiempos, como también surge del Antiguo testamento, el “hablar en lenguas” se atribuía a un milagro; esto es, la intervención directa de Dios en las cosas de los hombres. San Vicente Ferrer era capaz de hablar idiomas sin haberlos aprendido.

Esto recuerda a San Antonio de Padua cuyos sermones eran entendidos por gente que hablaba las más diversas lenguas, y todos estaban seguros que el santo había utilizado la que a cada uno resultaba conocida. Lo que hace pensar que el monje de Padua podía transmitir sus pensamientos telepáticamente a quienes hablaban lenguas diferentes a las que él usaba, y ser entendido por todos los presentes.

De San José de Cupertino (1602/1663) están comprobados reiterados casos de levitación ante numerosos testigos, incluido el mismo Papa. Fue común que, sumido en éxtasis místico, permanecía suspendido en el aire por lapsos prolongados. Enterado de varios asombros, el pueblo comenzó a atribuirle, ya en vida, la condición de milagroso.

 

Llevado ante el Tribunal del Santo Oficio en Nápoles, los inquisidores tras examinarlo por dos semanas, decidieron que no había en él algo censurable. Sus últimos años permaneció retirado, y falleció el 18 de septiembre de 1663, tal como él mismo había predicho.

Santa Catalina de Alejandría, a los 18 años, fue condenada a muerte en el 310 por el emperador Majencio. Sometida a la tortura de la rueda de cuchillas, tuvo lugar un suceso parapsicológico de naturaleza psikinética. que es la acción de la función parapsicológica en el mundo exterior, provocando cambios sobre objetos físicos. Ocurrió que las filosas hojas de metal, sin que fuerza visible alguna actuara sobre ellas, quedaron reducidas a añicos cuando estaban a punto de tocar el cuerpo de la muchacha.

Por último, el jesuita San Francisco Jerónimo (1642-1716) tuvo el don de la profecía; o sea, era precognitivo, capaz de adelantar hechos futuros que no pueden ser conocidos por simple razonamiento. Así, cuando bendijo a fray Alfonso de Ligorio predijo que viviría 90 años y que haría un gran bien a la Iglesia. Todo se cumplió.

CASO EMBLEMÁTICO: SAN ALFONSO DE LIGORIO Y LA BILOCACIÓN
San Alfonso de Ligorio (1696-1787) produjo el hecho, seguramente, mejor comprobado de bilocación que se encuentra en el santoral. Se llama así a la capacidad por la cual una persona puede ser vista en dos lugares a un mismo tiempo.

Ocurrió cuando fray Alfonso, tras dar una misa, cayó en un intenso estado cataléptico que duró varios días. Por un lado, su cuerpo permanecía inmóvil, a la vista de sus compañeros.

Por otro, asistía en su agonía al Papa Clemente XIII, por quien profesaba un especial afecto. Las crónicas precisan, más allá de toda duda razonable, que Alfonso estuvo al lado de Clemente XIII, en su lecho de muerte, cuidándolo y tomándolo de las manos, desde un par de jornadas antes del momento de fallecer Su Santidad.

Sin embargo, durante todo ese tiempo los monjes del apartado monasterio comprobaron que su cuerpo seguía silencioso, arrodillado, apenas respirando, en el mismo sitio de la capilla.

(*) Doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. Magister en Psicoanálisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicología y de la Asoc. Junguiana Argentina

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