¿Es posible la sanación a distancia?
PARAPSICOLOGÍA. A través de esta actividad, e aquí las respuestas
Por Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com
Desde la más remota antigüedad, los sabios tanto de Oriente como de Occidente, transmitieron a sus discípulos métodos y fórmulas para sanar, a distancia, a personas que ni siquiera conocían que estaban siendo objeto de tales técnicas.
Desconociendo eso, puede descartarse que las curaciones tuvieran lugar por acción de la sugestión de aquella persona que padecía la enfermedad. Ante la evidencia de que mejorías había y que éstas ocurrían con frecuencia, enseguida hubo quienes las atribuyeron a acciones de las divinidades o la intervención de fuerzas del Más Allá.
Con el paso de los siglos, algunas religiones enseñaron que la oración frecuente, pidiendo por el bienestar de alguien, encontraba resultados beneficiosos. Fue entendido como un hecho milagroso. Recordemos que milagro es el término que se utiliza para designar a aquello que se entiende fue producido por la intervención directa de Dios en las acciones de los humanos.
Empero, a medida que avanzamos en el siglo XX, y con el desarrollo de la Parapsicología como Ciencia, las investigaciones realizadas en laboratorio permitieron determinar, más allá de toda duda razonable, que es posible brindar sanidad a alguien que así lo necesite, a distancia y sin que el beneficiado conozca que ese mecanismo está implementándose sobre él.
En efecto, un grupo de personas concentrando su pensamiento, a veces sin ningún entrenamiento anterior; sólo con un verdadero deseo de ayudar, puede influir, a la distancia, en las conductas o situaciones de alguien que no fue informado de ello. Esto ocurre por acción del fenómeno parapsicológico extrasensorial llamado “telepatía.”
Para Herbert Ziemer, de la Asociación Alemana para la Curación Espiritual (fundada en 1974) se trata de algo mental, espiritual, que requiere una cierta sensibilidad que permite el desarrollo del sanador. En este sentido, sus dichos coinciden con aquella transmisión de saberes que hacían en la antigüedad antes mencionada y que requería que el discípulo conviviera durante años, en algún monasterio aislado, con su maestro.
A partir de esto, el futuro sanador debe trabajar sobre su propia personalidad, ya que son indispensables el amor al prójimo, el espíritu de sacrificio y la abnegación. Debemos aclarar que “sacrificio” no debe entenderse como sinónimo de “sufrimiento.” ¡Nada de eso! Sino en su sentido real que es el de ocuparse de “un oficio sagrado.” ¡Eso es sacrificio!
Las investigaciones realizadas en los laboratorios de Parapsicología, empezando con el de la Universidad de Duke (EEUU), desde 1930 y que también se hicieron en otras instituciones académicas; incluyendo en a Argentina en el Instituto de Parapsicología de la Universidad del Salvador que dirigiera el Lic. Enrique Novillo Paulí, S. J. demostraron que es posible sanar heridas a distancia sin que el grupo que hacía de “usina mental” conociera a los objetivos.
También se comprobó que el factor parapsicológico puede, llamémosle “fertilizar” semillas a distancia haciendo que crezcan mucho más rápido y lozanas que lo normal. Así, la sanación a distancia no sólo es real, sino que está totalmente comprobada.
Esto pasa cuando un grupo de personas se reúne a orar buscando mejorar la salud de alguien. Como ya hemos dicho, para el creyente, cuando el bienestar acontece, se lo atribuye a que tuvo lugar un milagro. Pero hay otra explicación sin necesidad de recurrir a la intervención divina.
El estado mental especial que se genera cuando se está concentrado orando, un verdadero estado modificado de consciencia, habilita, de manera inconsciente, al factor parapsicológico haciendo que éste actúe generando sanación a distancia. Es lo que se conoce como “el poder curativo de la oración”.
Empero, téngase en cuenta que, en todo momento, estamos hablando de la oración que realizan personas, reunidas a tal efecto, a distancia de la persona a la que se desea ayudar y sin que ésta tenga conciencia de que ello está sucediendo. Estos datos son clave ya que, si la oración la hace la persona que está desarmonizada o la hacen otros con su conocimiento o delante de él, la variable sugestión psicológica es imposible de aislar. Todo malestar y toda sanación comienza en lo que la mente alberga.
El Profesor Martin Johnson (1930/2011), quien fuera catedrático titular de Parapsicología û desde 1.971 hasta 1.986 û en la Universidad de Utrech (Holanda) afirma: “Cura parapsicológica es aquella en la que no se presenta una relación directa. Es el caso en que el paciente no está al tanto de la acción curativa que se está ejerciendo sobre él a distancia. Hemos hecho algunos experimentos muy serios sobe este tema en el hospital de Utrech”.
OPINIONES CALIFICADASFREUD Y OTROS MÁS…
Al respecto, ya Sigmund Freud, el creador de la Psicología de lo Inconsciente y del Psicoanálisis, en un artículo escrito a principios del siglo XX, ya indicó que para que la transmisión telepática sea viable es necesario que exista una carga afectiva suficientemente intensa.
El Dr. Werner Bonin, en su libro “Léxico de la Parapsicología” (publicado en 1983), explica: “La curación parapsicológica (habitualmente llamada `psíquica`) es un método terapéutico fuera de la Medicina ortodoxa, difícilmente delimitable, en el cual la influencia mental y parapsicológica serían los factores esenciales que actúan sobre el transcurso de una enfermedad”
Para Herbert Ziemer, de la Asociación Alemana para la Curación Espiritual (fundada en 1974) se trata de algo mental, espiritual, que requiere una cierta sensibilidad que permite el desarrollo del sanador.
(*) Doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. Magister en Psicoanálisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicología y de la Asoc. Junguiana Argentina.

