La tradición hermética: revelaciones antiguas
HERMETISMO. Esta corriente filosófico-religiosa floreció gracias a Hermes Trismegistos.
Por Prof. Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com
La tradición hermética es, junto con los demás valores culturales que conforman el pensamiento occidental, incluidas las religiones que coexisten con él, la vía iniciática (o sea, la de las órdenes y escuelas esotéricas) por excelencia para todos aquellos que han nacido o viven en Occidente.
Una de las principales características del hermetismo es la versatilidad con respecto a la rigidez dogmática que es característica en otras tradiciones primordiales.
La tradición hermética brinda la posibilidad de encarnar los Misterios Universales, es decir la transformación del hombre normal en aquel capaz de desplegar sus ocultas potencialidades psíquicas, espirituales y físicas, tal cual fue en el Verdadero Origen, esto es en los tiempos del paraíso, época anterior a la Caída.
La tradición hermética se sustenta en una serie de tratados o libros cuya autoría se atribuye a Hermes Trismegisto, dios lunar griego con culto en Hermópolis, cuyo nombre original - egipcio - fue Thoth también conocido como Mercurio por los romanos.
Hermes implica lo que está vedado para el común de las personas. La palabra “hermético” proviene, precisamente, de esta deidad. Thoth, patrono de las ciencias y de la escritura jeroglífica. Creador del universo por medio de la palabra, según la teología sustentada por los sacerdotes de esa escuela iniciática.
“El Universo es mental”, sostiene el Kybalion, uno de los libros que recoge las enseñanzas de Hermes. Representado antropomorfo con cabeza de ibis, animal a él consagrado, el nombre griego del dios egipcio Thoth, quien procuró que los hombres alcanzaran el conocimiento y los caminos que conducen a una experiencia mística.
Los partidarios del neoplatonismo consideran a su maestro Hermes Trismegisto, que significa el “tres veces grande”, como fundador de la Alquimia.
Una versión sustenta que el nombre de Hermes Trismegisto no designa a una personalidad individual, sino que constituye un conjunto de enseñanzas elaboradas en Egipto y enriquecidas a lo largo del tiempo.
También hay quienes sostienen que Hermes Trismegisto fue un avatar; uno de los grandes maestros espirituales que, descendiendo de esferas superiores, encarnó para guía de la humanidad.
Su identidad, se pierde en la noche de los tiempos remontándose al Egipto prefaraónico, mucho antes de Moisés. Ciertas tradiciones hebreas lo consideran contemporáneo de Abraham y más adelante, es identificado con el dios Thot, intermediario entre Dios y los humanos.
Algunos eruditos también opinan que Hermes fue deificado, y otros piensan que no es sino el aspecto humano de ese mismo dios. Lo cierto es que los libros atribuidos a Hermes gozaron de gran autoridad durante los primeros siglos de la Iglesia.
Los doctores cristianos invocaban a menudo su testimonio junto con el de las Sibilas (adivinas), que habían anunciado la venida de Cristo a los paganos, mientras que los profetas la predecían entre los hebreos.
La Tabla de Esmeralda es el texto clásico seguramente más conocido y difundido de los que son atribuidos a Hermes Trismegisto y del que sin excepción se reclaman discípulos todos los alquimistas. Allí está escrita la frase: “Todo lo que es arriba es como lo que se encuentra abajo.”
Sus enseñanzas pasaron de Egipto a Grecia y los griegos se encargaron de conservarlas y transmitirlas. Los misterios órficos y eleusicos, así como los pitagóricos, los filósofos presocráticos y e inclusive Platón, fueron vehículo fundamental para tal logro, que también fue realizada en parte a través del teatro griego.
En El Kybalion, firmado por tres Iniciados, que recoge enseñanzas dispersas de Thoth se lee: “Los principios de la verdad son siete; el que comprenda esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par”.
LOS PILARES: BASADA EN SIETE PRINCIPIOS
De acuerdo a la tradición filosófica, los siete principios sobre los cuales se basa el hermetismo son: El principio de Mentalismo: “El todo es mente, el universo es mental”.
El principio de Correspondencia: “Como arriba es abajo, como abajo es arriba”. El principio de Vibración: “Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”.
El principio de Polaridad: “Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son parte de la Verdad; todas las paradojas pueden reconciliarse”.
El principio del Ritmo: “Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve, como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación”.
El principio de Causa y Efecto: “Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley”.
El principio de Generación: “La generación existe por doquier; todo tiene sus principios masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos”.
(*) Doctor en Psicología Social, parapsicólogo, filósofo, historiador.

