EVIDENCIAS

Los ovnis y el silencio oficial de los Gobiernos

Los avistajes de naves no identificadas durante el siglo pasado fueron ocultados y cuestionados.

Por Carlos Parodi (*)
carlosparodi64@gmail.com

La primera señal que provocaría una innumerable serie de “operaciones de encubrimiento” comenzó en medio de un desierto, bajo el manto polvoriento que vistió de confusión y temor el famoso episodio acaecido en Roswell, Estados Unidos, en junio de 1947.

“La simple y accidental caída de un globo metereológico” fueron las “segundas” razones que esgrimieron las fuentes oficiales de las Fuerzas Aéreas yankis.

Porque las primeras ofrecidas, habían dado cuenta de la estrepitosa caída de una nave, con “pasajeros” incluídos y cuyos cuerpos fueron rápidamente desalojados de la zona. Las visualizaciones de naves procedentes del espacio, y lo que resultaba aún más aterrorizador, la probable presencia de seres extraterrestres, fueron catalogadas por las altas esferas gubernamentales como meras visiones de alucinados campesinos. 

Lo cierto es que el fenómeno OVNI se convirtió en el gran “Mito del siglo XX”. El rasgo característico de los representantes de los gobiernos tanto de Estados Unidos, como de muchos países de Europa y también de China, fue que mantuvieron una confusa política de versiones y contra versiones, que le brindaron a los amantes de los misterios espaciales una fascinación en ascenso.

 

En septiembre de 1947 el presidente Harry Truman convocó a 12 expertos para que conformaran el “Projecto Majestic” como forma de encontrar una respuesta definitiva al tema “UFO” que, si bien era calificado como asunto de Estado, también se les estaba yendo de las manos a raíz de los sucesivos avistamientos.

En 1955, el General Douglas Mac Arthur realizó una llamativa declaración: “Todos los países del planeta tienen que unirse para sobrevivir y para hacer un frente común contra el ataque de seres provenientes de otros planetas”.

En 1962, volvió a reafirmar su advertencia: “Un nuevo mundo está llegando, tenemos que estar preparados ante la posibilidad de un conflicto final entre la raza humana y las fuerzas siniestras de alguna otra galaxia planetaria”.

El mismo Winston Churchill se ocupó del tema y decidió mantener en secreto toda información sensible acerca del asunto OVNI ya que temía que tal revelación “causara un terror masivo y pusiera en tela de juicio las creencias religiosas”.

 También en Inglaterra, un alto mando del ejército, Hugh Downing, expresó ante el desconcierto de sus pares: “Estoy convencido de que estos objetos voladores existen y que no provienen de ninguna potencia de la Tierra”.

Ya adentrada la década de 1970, el futuro presidente James Carter contradijo a los responsables de su gabinete de cientificos y a las autoridades de la CIA al confirmar la existencia de los OVNI’s y ofrecer su propio testimonio como testigo de una serie de avistajes de platos voladores.

El encubrimiento oficial parecía que comenzaba a romperse cuando en 1985 el presidente Ronald Reagan se expresó abiertamente acerca de la posibilidad de una invasión alienígena. Dos años después, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Reagan le afirmó al mundo: “Me he preguntado qué pasaría si la humanidad descubriera que está siendo amenazada por una potencia del espacio exterior”.

REVELACIÓN: RICHARD NIXON Y SU GALERIA DE “ALIENS”

Una curiosa historia sucedió en febrero de 1973 a raíz del encuentro entre el comediante estadounidense Jackie Gleason (1916-1987) y el presidente Richard Nixon (1913-1994). El actor era un apasionado del fenómeno de los Objetos Voladores No Identificados (OVNI) y compartía su pasión con Nixon.

Enterado de esto, el Presidente lo invitó personalmente a recorrer la base de la “Fuerza Aérea de Homestead” ubicada en el estado de Florida. Una vez que ingresaron a uno de los búnkers secretos -según el testimonio de Jackie Gleason-, Nixon le mostró una exhibición de cadáveres de seres extraterrestres conservados en líquidos.

El comediante quedó en estado de shock y al regresar a su casa le contó la experiencia a su esposa, la cual se sobresaltó al escuchar la descripción que hizo su marido acerca de esos extraños seres preservados por los científicos del Gobierno.

“Eran totalmente calvos, medían apenas 50 centímetros y sus orejas eran extramadamente largas”, le contó a la mujer. ¿Se trataba de un sketch o de una verdad revelada? Algún día se sabrá.

(*) Investigador paranormal y ufológico

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