INFORME

Tren fantasma: "todos" a bordo

Relatos de distintas partes del mundo sobre formaciones que aparecen por las noches en las vías, cargadas con pasajeros del más allá.

Por Carlos Parodi (*)
@CarlosParodi.64

La imagen de una espectral formación ferroviaria que desde la profundidad de la noche arriba (o quizás no) lentamente a una estación, indudablemente inspira sensaciones que vulneran la realidad.

Muchas veces los alucinados terrores de la ensoñación también pueden engendrar ruidos de locomotoras que provienen de la oscuridad de un túnel o de un solitario y vaporoso ramal. Pero al parecer, no todo siempre pertenece al espacio de la fantasía.

Acaso la primera crónica acerca de la inusual aparición de un “tren fantasma” proviene de finales del siglo XIX. Esa sobrenatural vía nos transporta hasta el funeral del presidente norteamericano Abraham Lincoln (en 1865) cuyos restos fueron llevados en tren hasta el cementerio de Oak Ridge

Desde hace mucho tiempo cuentan en los alrededores de Illinois, que la sensibilidad de sus pobladores provoca una alucinación fantasmática toda vez que el sonido de esa mortuoria formación conmemora un aniversario de su última partida con la comitiva fúnebre. 

Es entonces cuando ese mismo tren en penumbras transita a través de la madrugada bajo un horroroso y sepulcral silencio. Incluso se ha dicho que ante el paso de ese macabro tren fantasma, el antiguo reloj de la estación principal incluso detiene su mecanismo.

En Europa, otra leyenda recuerda que una extraña sensación cubre las oxidadas estructuras de la vieja estación de trenes de “Aldwych Station” en el corazón de Londres. Lo curioso es que fue inaugurada en 1907 y permaneció en actividad hasta comienzos de 1994, cuando por razones desconocidas dejó de prestar servicios.

Muchos extrabajadores de la estación han relatado a los medios ingleses que en sus ramales y a horas inciertas aparecía una formacion de pocos vagones que no detenía su marcha en “Aldwych Station” y que incluso los operarios nocturnos más susceptibles llegaron a ver esqueletos que iban sentados en su interior junto a las ventanillas.

La llegada de otro fantasmagórico tren despierta en algunos ciudadados de Estocolmo, Suecia, una sensación escalofriante cuando escuchan hablar de su formación espectral más popular llamada “Silverpilen” ( “Flecha plateada”).

Aquí, la aparición de esta antigua máquina formada por ocho vagones de metal, está relacionada a la estación terminal de su ramal, ubicada en la region de Kymlinge, una localidad considerada embrujada por varios de sus habitantes.

Los vecinos cuentan que a su alrededor existen viejas casas abandonadas en las cuales durante los años 50 se realizaban sesiones de espiritismo. Ante tamaña vinculación supraterrenal, antiguos habitantes aconsejan no subir nunca al “Silverpilen”, ya que su destino final será indefectiblemente la muerte. En tal sentido, un viejo refrán sueco resuena en los alrededores: “Sólo los muertos se bajan en Kymlinge”.

Episodios en Argentina

Refiere el periodista y escritor Eduardo Reyes, oriundo de Viedma, provincia de Río Negro, una crónica sobrenatural acaecida hace muchos años y que tiene como locación a la estación de tren “Vicealmirante Eduardo O’Connor”.

De acuerdo con su relato: “Un ex trabajador ferroviario contó que en más de una ocasión vio cómo una locomotora con su luz encendida se acercaba e iluminaba totalmente la estación y pese que los minutos transcurrían, la máquina nunca llegaba”.

También señalaban que el operario y sus compañeros de trabajo escucharon fuertes ruidos provenientes de algunos viejos vagones abandonados. 

“Como si esto fuera poco, los trabajadores contaron que una noche cuando vieron aproximarse la luz, se aprestaron a dar la atención correspondiente al personal de la locomotora, así como también a los pasajeros de ese misterioso tren que al parecer nunca llegó a destino”, reveló el periodista.

En otro punto del país, cuentan que el lúgubre silbido de una formación fantasma que nunca arriba se escucha durante algunas noches en “San Javier”, al norte de la provincia de Santa Fe.

 Este mito rural que aterra a los vecinos viene acompañado de un hecho luctuoso: la muerte de un operario en los años 30.

Consustanciada con la naturaleza indiscernible de los mitos, esta historia, acaso ampliada y corregida, fue ganando en aspectos sobrecogedores. En tal sentido, se habla de una vaporosa figura vestida con un antiguo mameluco que deambularía por los andenes.

Cuentan que las “manifestaciones” transcurren durante las noches ventosas y lluviosas, entre bancos de niebla que acongojan a quienes esperan a esa inusual formación hecha de hierros y acaso también plena de misterios.

MÁS CASOS: PRESENCIAS EN EL SUBTE

El subte de la Ciudad de Buenos Aires esconde en su pasado -y presentesucesos paranormales que varios testigos a lo largo de su historia se han encargado de confirmar.

La Línea B, que fue inaugurada en 1930, atraviesa el Cementerio de la Chacarita, lugar donde se encuentran los restos de miles de personas. De acuerdo a diversos relatos de trabajadores de la mencionada línea, se han visto extrañas presencias en los vagones en distintas estaciones.

El proceso de construcción de la mencionada línea requirió el traslado de muchos cuerpos del Cementerio de la Chacarita a fosas comunes y ese habría sido el comienzo de los sucesos paranormales. Uno de los personajes esotéricos más popular en la Línea B es “La Señora”, una mujer que anda por los baños y otros sectores de las estaciones.

Los talleristas aseguran que siempre que la ven, alguien aparece muerto: “Usuarios, compañeros o algún indigente de los que duermen en las inmediaciones de la línea”. También se habla de la aparición frecuente de espíritus como “La Novia” y “La Viuda”: habría existido una joven que fue obligada a casarse y, tras hacerlo para satisfacer a sus padres, se habría arrojado a las vías del subte.

Otro de los relatos frecuentes entre los trabajadores es que después de las 9 de la noche se suele ver a personas en los andenes que no suben a los trenes, sombras que cruzan las vías y otras que se sientan en las paredes del túnel.

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