Fernando Soto, el nuevo abogado de Jorge Ríos, el jubilado que mató a un delincuente (Franco Moreyra) en la localidad de Quilmes en un hecho investigado por la justicia, dió su parecer al respecto con el curso de la causa y lo que espera de la misma.

En diálogo con Crónica HD, el letrado sostuvo que "ninguno de los cinco detenidos tenía celular, a mí me llama la atención porque no tenían o no aparecieron celulares, solamente es una suspicacia o una hipótesis y si los tenían, no los secuestraron, la pregunta es porqué no se hizo. Los policías para hacer investigaciones y recolectar pruebas, tienen que usar testigos, y se hizo con testigos salvo la recolección de los casquillos en la esquina, a la vuelta de la casa de Jorge, ahí no hay testigos de actuación".

El abogado agregó que "en ese punto tengo que señalar que no hay garantías, de que las cosas hayan sucedido como está en el acta. En el forcejeo cuando se le cayó el documento a uno de los ladrones, y en esos días no hubo una medida de prueba".

Consultado sobre el presunto cambio de defensa, el letrado dijo que "no hay cambio primero porque la estrategia jurídica la tiene el doctor y el juzgado, no es que vamos a cambiar el modo em que se desarrollaba la investigación, si con una postura con respecto a la fiscalía como cuando se acciona con pruebas directas, encontraron casquillos en la casa de Jorge, pero no se juntaron disparon en el techo y en las paredes de su casa, eso podría determinar la coincidencia y distancia, eso tiene que hacerse de oficio, un fiscal lo tiene que ordenar, es algo obvio. Entonces cuando faltan estas medidas, no podemos permitir que un fiscal siga a cargo de la investigación, cuando tenemos muchas pruebas para hacer en sucesivo".

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