El Juzgado Federal 11 a cargo del doctor Claudio Bonadío, ordenó 25 allanamientos en Capital Federal, en la provincia de Buenos Aires y en las localidades de Candelaria y El Dorado de la provincia de Misiones, donde los agentes detuvieron a 18 personas, algunas de nacionalidad paraguaya. Al mismo tiempo, fue allanado el Penal Federal de Candelaria donde se encuentra alojado el líder de la banda.

Según fuentes de la investigación, se secuestraron más de 85 kilogramos de marihuana,17 de cocaína, dinero en efectivo y armas. 

Además, toda la droga fue compactada y las plantas fueron enviadas a la División Pericias de la Gendarmería Nacional para las evaluaciones correspondientes. De este modo la Policía de la Ciudad quitó de circulación más de 15 centros de venta de drogas y seis de la modalidad “delivery”.

Los imputados fueron trasladados a la dependencia correspondiente y continuarán detenidos hasta que se realice el Juicio Oral y Público.

En tanto, las mismas fuentes explicaron que la venta se efectuaba en distintos puntos de la ciudad e involucraba a simpatizantes de fútbol denominados “Barrabravas” y a ciudadanos de nacionalidad paraguaya. Los investigadores llegaron hasta una familia de narcotraficantes instalados en la Provincia de Misiones que ingresaban al país grandes cantidades de marihuana en panes con destino a los puntos de venta en la ciudad de Buenos Aires.

En esa provincia los narcotraficantes eran liderados por un sujeto que actualmente está cumpliendo una condena por tenencia y transporte de estupefacientes con fines de comercialización en el penal federal de Candelaria, en Misiones. El sujeto conocido bajo el apodo de “Guaycurú” mantenía activa su red desde el interior de la cárcel.

Los investigadores de la Policía de la Ciudad también se toparon con un grupo de narcos vinculados, que proveía de plantas de marihuana cultivadas con método “Indoor”, el mismo se llevaban a cabo en un vivero de la zona de Escobar y varias casa quintas de la localidad de Moreno.

La técnica consiste en cultivo bajo techo, con lámparas para activación de fotosíntesis y una ventilación permanente para las plantas, logrando así un crecimiento acelerado. También se pudo observar durante los allanamientos, el uso de pesticidas altamente tóxicos para paliar cualquier plaga (los cuales no pueden ser metabolizados por las plantas debido a su exposición permanentemente y sus efectos cancerígenos afectan directamente al consumidor) siendo prácticamente irrespirable el aire donde se hallaba el plantío.

Durante el secuestro de cientos de plantas y plantines, se observó una variedad rara de cannabis cuyas hojas son redondeadas, mucho más grande que las plantas convencionales, que rinde mucho más que las tradicionales debido a que presenta más “cogollos” con alto contenido de THC que triplica los estándares. Pudo conocerse que esas plantas eran logradas mediante la importación de semillas oriundas de España, adquiridas en la internet profunda (deep web) mediante el pago por la moneda virtual Bitcoin.