Cómo pasa sus días Fernando Sabag Montiel: sin visitas, con Brenda Uliarte en silencio y un pedido por el fiscal Luciani
Fernando Sabag Montiel ejecutó el atentado a Cristina Kirchner y pasó tres semanas en un calabozo dentro del Aeroparque. Su novia Brenda Uliarte no le habla y él pide por el fiscal Diego Luciani.
Fernando Sabag Montiel es uno de los cuatro detenidos por el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández Kirchner en el barrio porteño de Recoleta. El sujeto, de 35 años, imagina que lo van a liberar por “aclamación popular”. Mientras tanto, no tiene diálogo con su pareja Brenda Uliarte.
Por disposición de la jueza federal María Eugenia Capuchetti, tanto Sabag Montiel y Uliarte, como Agustina Díaz y Nicolás Gabriel Carrizo permanecían este fin de semana detenidos en cárceles de máxima seguridad situadas en la provincia de Buenos Aires.
Lo primero que llamó la atención es que, tras su detención el 1 de septiembre, Sabag Montiel pedía que la Justicia detuviera al militante que le pegó en la cara hasta cortarle el párpado derecho, luego de que intentó matar a Cristina Fernández de Kirchner.
“La persona que me golpeó en el ojo es un hombre morocho y petiso, aclaro que no era policía. La policía nunca me pegó. Solicito que se vean las cámaras”, reclamó ante los efectivos que lo detuvieron tras cometer el atentado en Recoleta.
Más tarde, cuando le preguntaron a Sabag Montiel por qué había intentado asesinar a la titular del Senado, el supuesto vendedor ambulante describió: “Fue como un flash”.
Semanas en un calabozo y sin visitasDe esta manera, hasta que lo trasladaron a una unidad penitenciaria, Sabag Montiel estuvo tres semanas detenido en un calabozo dentro del Aeroparque Jorge Newbery. Era un lugar que pertenece a la Unidad Operacional de Seguridad Preventiva de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
En este sitio pequeño, según apuntó La Nación, el hombre que le gatilló un arma en el rostro a la ex presidenta estuvo aislado bajo vigilancia constante de dos agentes.
Dentro de ese lugar es donde Sabag Montiel habría expresado algunos comentarios lógicos y otros incoherentes respecto a la causa judicial. Además, el medio mencionado asegura que por momentos “no muestra ningún contacto con la realidad”.
Esta situación de “desconexión” se vería reflejada en que ningún familiar, amigo o persona allegada fue a visitar al integrante de “La Banda de los Copitos” en las semanas que pasaron desde el atentado en Recoleta.
Por esta razón, el defensor oficial Juan Hermida es quien tuvo ir hasta la casa del detenido para traerle ropa. Los que más lo trataron son los peritos que evalúan su salud mental para el Ministerio Público de la Defensa, ya que lo visitaron al menos ocho veces.
El silencio de Brenda UliarteEn su celda, Fernando Sabag Montiel no habla y tampoco no le hablan, porque su novia Brenda Uliarte se mantuvo callada en la celda contigua hasta que los trasladaron este viernes.
Antes de terminar en cárceles de máxima seguridad, la pareja estuvo separada solo por un paredón y podían haberse comunicado en voz alta. Y si bien estaba prohibido levantar la voz o gritar en estos calabozos, al parecer ella no tenía ningún interés en conversar con su novio.
“Brenda no me quiere hablar”, se lamentó Sabag Montiel. Todo indica que sabe nada sobre los chats que ella intercambió con Carrizo o con su amiga Díaz. En esas conversaciones aludieron a él como “ese tarado”.
“La gente me sacará en andas”A pesar de todas las evidencias, Sabag Montiel estaría confiado en que la Justicia jamás llegará a condenarlo por el intento de homicidio contra la vicepresidenta.
“Voy a terminar sobreseído por aclamación popular. Cuando los fiscales comprendan que lo que hice servirá para que Cristina termine condenada, me van a venir a aplaudir”, es la explicación que inventó el detenido sobre su liberación.
“La gente me sacará en andas”, completó muy convencido y sin rastros de ironía, cuando intentaban explicarle su delicada situación judicial.
El insólito pedido por el fiscal LucianiPor último, otro de los momentos curiosos que dejó Sabag Montiel fue cuando la jueza Capuchetti estaba por indagarlo. Le expresó que el abogado Hermida no era el que él quería. “Yo no quiero a este defensor”, le dijo a la magistrada y apuntó: “Yo quiero a Luciani”.
Los presentes en la audiencia quedaron en silencio por unos segundos ante el pedido inexplicable del detenido. Allí le explicaron que el fiscal Diego Luciani, que lleva adelante la “Causa Vialidad” contra Fernández de Kirchner, no puede defenderlo.

