El fallo fue dictado por la jueza María Florencia Maza, en el marco de una solución alternativa al conflicto penal. Así, el fiscal Andrés Torino, la defensora oficial Mariel Anecchinni y el propio imputado, que admitió la autoría de los hechos, acordaron la pena y las reglas de conducta a través de un juicio abreviado.

Según las constancias judiciales, cuando los niños salieron de la vivienda “el acusado comenzó a golpear a la víctima en todo su cuerpo con un rebenque, agrediéndola además verbalmente, manifestándole todo tipo de improperios y manifestaciones tales como que no merecía estar viva y que le iba a pasar la limpia si lo dejaba, entre otras”.

El episodio ocurrió en una estancia. El imputado no sabe leer ni escribir, pero sí firmar. La víctima dio su consentimiento al abreviado, pero solicitó que se mantengan la orden de restricción de acercamiento del acusado hacia su persona.

Entre las pruebas reunidas en el expediente, figuran dos informes médicos, fotografías con las lesiones sufridas por la mujer, entrevistas mantenidas con los menores y con la propia damnificada, e informes de la Oficina de Atención de la Víctima y del Testigo y de la Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia, entre otras.