Le dio una patada en el pecho. 

Una empleada de un kiosco en el barrio porteño de Nueva Pompeya impidió un robo en su local dándole una patada karateca. 

El delincuente ingresó al comercio ubicado en Libertad entre Dorrego y 14 de Julio y la amenazó con un objeto punzante. Sin embargo, la mujer no se acobardó y lo enfrentó con sus habilidades en artes marciales. 

"Mi hermana se tiró encima y logró sacarle la caja registradora que se quería llevar y una mochila que tenía un whisky y una crema sin abrir, que suponemos que se la robó de otro lado", aseguró Jazmín, la hermana de la damnificada, a 0223. "Es el segundo robo en lo que va del año, el otro fue en enero", detalló.