Más incertidumbre: hallan 10 "palos" en el auto del ginecólogo desaparecido
Los billetes, de moneda nacional, dólares y euros, estaban en el baúl. Según trascendidos, el hombre tenía negocios paralelos a su profesión que no estaban relacionados con la medicina.
El auto del ginecólogo Daniel Casermeiro, quien está desaparecido desde hace cinco días en San Francisco, cerca del límite entre Córdoba y Santa Fe, fue hallado con 10 millones de pesos en el baúl. La principal hipótesis de su desaparición son los vínculos financieros del profesional de 61 años.
La información fue confirmada por fuentes del caso: “Había dólares, pesos, euros por una suma total a los diez millones de pesos en el baúl del coche".
Casermeiro había recibido amenazas por motivos relacionados con dinero antes de desaparecer. Salió el jueves de su consultorio, fue con su auto hasta un quiosco y nunca más fue visto. La hipótesis que cobró mayor fuerza fue la de un problema vinculado con cuestiones financieras.
Según trascendidos, el hombre tenía negocios paralelos a su profesión que no estaban relacionados con la medicina. “Se dedicaba también a los negocios inmobiliarios, manejaba mucha plata y hacía inversiones. Creemos que el día que desapareció se iba a encontrar con alguien conocido”, sostuvieron las fuentes.
El jueves por la mañana, Casermeiro realizó un trámite en una entidad bancaria de San Francisco. Se estima que retiró una importante suma de dinero, aunque desde la investigación por su desaparición se decidió mantener reservado ese dato. Al poco tiempo, el médico regresó a su consultorio del Sanatorio Argentino, centro de salud del cual es uno de los socios fundadores.
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Durante aquella mañana el ginecólogo atendió a pacientes. Ya cerca del mediodía y cuando todavía quedaban personas por atender, Casermeiro le avisó a su secretaria que debía irse para atender un asunto, pero que volvería en breve. Esa fue la última vez que el médico fue visto.
La secretaria, frente a las quejas de los pacientes, llamó al celular del profesional. El médico atendió, le dijo que reprogramara los turnos porque no iba a llegar a tiempo y le avisó que regresaría al sanatorio para atender a los pacientes del turno tarde. Sin embargo, tampoco volvió.

