En julio de 2007, Pablo Víctor Cuchán fue condenado a 18 años de prisión por haber asesinado, descuartizado y quemado en una parrilla a Luciana Moretti en 2004, una adolescente de 15 años quien por entonces era su novia.

Tras permanecer 11 años y medio preso, recuperó su libertad en 2016. Se instaló en su Bahía Blanca natal y siguió su vida como si nada. A tal punto que se abrió una cuenta de Tinder para conocer mujeres.

Pero el pasado fin de semana volvió a ser noticia tras protagonizar un confusio episodio: una mujer lo acusó de haberla tomado del cuello e intentado besar en un auto. Para zafar, se arrojó del vehículo en movimiento.

Según relató la mujer, lo había conocido momentos antes en la casa de una amiga, y se había subido a su auto para, en teoría, ir a comprar cerveza. Tras el episodio, Cuchán chochó e intentó huir a pie pero fue detenido.

Pero tras tomar declaración, la fiscalía de flagrancia a cargo de la doctora Claudia Lorenzo, concluyó que esa versión no era cierta y que no había habido delito. Por ende, lo liberó.

Sin embargo, ahora Cuchán puede volver a la cárcel porque el fiscal de Bahía Blanca Marcelo Romero Jardín presentó un escrito en el que pidió su detención por haber violado una de las condiciones de su libertad condicional: estar alcoholizado.

Es que en el contexto de su detención, Cuchán se negó a a realizarse un control de alcoholemia, lo que llevó al fiscal a concluir que el hombre se encontraba borracho.

No consumir alcohol ni drogas, fijar domicilio en jurisdicción de Bahía Blanca y no ausentarse sin aviso por más de 24 horas, conseguir trabajo y presentarse cada 15 días ante el Tribunal Criminal 1, son algunas de las pautas que debe cumplir el ex convicto para continuar en libertad.

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