Este miércoles se cumplen 30 años del asesinato de la modelo Alicia Muñiz, ocurrido en una época cuando todavía no existía la figura legal del femicidio ni la pena de prisión perpetua, así como tampoco los sistemas que existen actualmente para denunciar la violencia de género e intentar proteger a sus víctimas.

Pero el caso sentó un importante precedente, tanto que a partir del mismo se creó la Comisaría de la Mujer. El brutal crimen ocurrió el 14 de febrero de 1988, minutos antes de las 6, tras caer Alicia Muñiz en estado de inconsciencia del balcón en una casa del barrio La Florida, en Mar del Plata, luego de ser golpeada y estrangulada por el ex campeón mundial de boxeo de la categoría mediano Carlos Monzón.

El hijo de ambos, por aquel entonces de 6 años, estaba durmiendo en la misma habitación donde ocurrieron los hechos. La tarde del 13 de febrero, Alicia Muñiz (32) regresó a la casa del boxeador con el pretexto de ir a buscar a su hijo, ya que estaban separados. Esa noche salieron a tomar algo afuera antes de irse con el chico, mostrándose públicamente juntos, y anunciando a su círculo de amigos la reconciliación.

Al volver a su casa, y según palabras de Monzón, comenzó una fuerte discusión por un tema de dinero ya que Alicia le decía que le mezquinaba la cuota mensual que le daba por su hijo. El boxeador, en total estado de ebriedad, comenzó a pegarle hasta que la modelo perdió la conciencia, y posteriormente la arrojó por el balcón.

El cuerpo de Alicia Muñiz presentaba fracturas múltiples de cráneo, una lesión en el codo derecho y una fractura de la rótula izquierda. La imagen fue tapa de diarios y revistas. Monzón gritaba “Alicia se mató, Alicia se murió”. El 17 de febrero los restos de la modelo uruguaya fueron sepultados en el panteón de Actores del cementerio de la Chacarita.

El juicio se llevó a cabo en Mar del Plata, el 26 de junio de 1989. Uno de los testigos clave fue el cartonero Rafael Crisanto Báez, que recorría el barrio y fue atraído por los gritos. Este insistió en que Monzón tomó a Alicia del cuello y luego, cuando ella se desmayó, la arrojó desde el balcón “como una bolsa de papas”, se cambió el pantalón por un pijama y “se arrojó encima de ella”.

Al cuerpo de la modelo se le hicieron dos autopsias, la segunda demostró que ya estaba en estado agónico cuando cayó del balcón. Al golpear contra el suelo, ya desvanecida, sufrió un estallido de cráneo. El 3 de julio de 1989, Monzón fue condenado a 11 años de prisión, acusado de haber asesinado a Alicia Muñiz.

Se consideraron los antecedentes de violencia de género hacia otras mujeres, como Pelusa (su primera mujer) y Susana Giménez. Otra prueba fueron las reiteradas denuncias que Alicia Muñiz hizo en la comisaría alegando que él le pegaba, que la humillaba y que la celaba. Cuando no aguantaba más se separaba de él, pero siempre regresaba