Ciro. Tenía poco más de un año cuando falleció.

Un ex encargado del cementerio de la localidad bonaerense de Nicanor Otamendi fue detenido sospechado de robar el cadáver de un bebé que estaba sepultado allí, para presuntamente practicar ritos umbandas.

La detención del sujeto, identificado como Carlos López de 48 años, se llevó a cabo luego de un allanamiento realizado en su domicilio, en el que encontraron varias herramientas para manipular ataúdes.

Según se logró establecer a partir del testimonio de los vecinos, el sospechoso se dedicaba a realizar rituales umbandas.

Las investigaciones se iniciaron tras la denuncia de los padres de la criatura, el pasado 24 de diciembre.

En las últimas horas, se realizaron dos allanamientos, uno en la casa del principal sospechoso, ubicada en calle Córdoba al 350, de Otamendi, y otro en la casa de su madre, con quien realizaría rituales de veneración a San La Muerte.

Fuentes policiales confiaron que se incautó, entre otros objetos, un destornillador, una pinza, una cabeza de marrón y un juego de llaves allens. Además, dentro de su vehículo habían tres celulares, un tornillo similar a los utilizados para sellar ataúdes y una llave cruz con extremo que reúne características al elemento que la Policía Científica describe como la herramienta que fue utilizada para ejercer presión. En tanto, en la casa de la madre del sospechoso se encontraron muñecos con signos de haber sido utilizados en rituales y un celular.

La fiscal Ana Caro indagará en las próximas horas al acusado, quien fue trasladado a la Unida. Penitenciaria 44 y quedó a disposición de la UFI Descentralizada de Miramar.

Prontuario

López había sido arrestado en marzo pasado tras la desaparición del cadáver de otro bebé que después apareció mutilado.

Por la desaparición anterior, López había sido removido de sus fucniones en el cementerio y relocalizado en tareas vinculadas con la recolección de basura.