Stella Maris Ramirez, de 26 años, fue golpeada y decapitada en en Lima, partido de Zarate. Por su femicidio su marido Carlos Entiveros y  su suegra Amelia Lezcano  fueron condenados a prisión perpetua por el Tribunal 1 de Campana

"Era lo que esperabamos. Estoy en paz", dice a Cronica.com.ar la mamá de la víctima María Stella Soberon, que viajó desde Chaco donde vive junto a su nieta para estar en la audiencia.

"El femicidas si estuvo presente, él llegó preso al juicio. La madre se conectó via zoom, ella no  esta detenida, no se que va a  pasar ahora", relata la mamá aún emocionada al escuchar la sentencia. 

 

"Él dijo unas últimas palabras, que mi hija y su nena eran su motor y que no se acuerda de nada. No le creo nada de lo que dice, ni le creo nada sus lágrimas, es todo show. Me miró cuando entré", sostiene la mamá de la víctima que tenía una hija con el ahora condenado. 

"A verlo sentí bronca, porque mi hija no esta más", sostiene María Stella, que integra la organización Familiares Atravesados por el Femicidio.

El femicidio fue el 2 de agosto de 2019. "El fiscal me dijo que la decapitaron cuando todavía estaba viva", sostiene la mamá de la víctima.

"Mi nieta está conmigo, yo tengo la tenencia. Ella tenía cinco años, me contó todo y yo lo dije en el Tribunal el día que declaré. Me dijo que la abuela Amelia golpeó a su mamá y que el papá le hizo abrir la boca para ponerle un arma. ¿De donde una nena va sacar algo así si no lo vió?", sostiene la mujer.

 

Cuando describe a su hija Stella dice: "no era muy sociable,  iba de la escuela a la casa. Estudiaba para maestra jardinera, cuando se fue a vivir con él abandonó. Me enojé mucho porque dejó de estudiar. Al poco tiempo quedó embarazada. Me dijo que se iba a dedicar a la beba y después iba a retomar los estudios. Antes que la mataran había vuelto a a estudiar".

 

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