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Violación grupal en Palermo: para la justicia, los acusados cometieron "un ataque sexual masivo"

Los imputados esperan ser juzgados por el abuso sexual cometido hace un año. El juez y el fiscal de la causa reconstruyeron el caso y coincidieron en varios puntos. Todos los detalles.

El juez y el fiscal a cargo de la investigación por la violación grupal ocurrida hace casi un año en el barrio porteño de Palermo, coincidieron en considerar que el hecho habría consistido en un "ataque sexual masivo" de parte de los seis imputados, que serán juzgados.

Ambas partes, compuestas por el magistrado nacional en lo Criminal y Correccional 21, Marcos Fernández, y el titular de la fiscalía 48 del mismo fuero, Eduardo Rosende, estimaron además que los acusados actuaron para "satisfacer sus deseos libidinosos".

Esas frases se desprenden del procesamiento que en su momento dictó el juez y del requerimiento de elevación a juicio del representante del Ministerio Público Fiscal, quienes tuvieron a cargo la instrucción del expediente.

 

En su requerimiento de 66 páginas, Rosende señala "ese era el plan común, mantener relaciones sexuales con ella todos al mismo tiempo, en la medida de lo posible, a cuyo fin debían turnarse para hacerlo algunos primero y el resto después, pero siempre varios al mismo tiempo, aprovechándose de la vulnerabilidad de la víctima a nivel volitivo".

Más allá de que la víctima había ingerido marihuana, alcohol y anfetaminas, el fiscal le dio un valor preponderante a la declaración de la joven al afirmar que "zanja la cuestión sobre la clara inexistencia de un consentimiento".

Al describir el hecho, Rosende realizó una cronología de todo lo sucedido el 28 de febrero último -feriado de carnaval-, cuando la joven, por entonces de 21 años, fue captada a las 6 de la madrugada por algunos de los imputados en el boliche "Espacio Ro Techno Bar", de la calle Thames 1625, hasta que pasadas las 15 fue rescatada, por comerciantes y vecinos, luego de ser abusada dentro de un auto estacionado frente a una panadería de la calle Serrano al 1300.

 

Para el fiscal, los acusados Alexis Cuzzoni (20) y Thomás Domínguez (22) fueron quienes interactuaron con la joven dentro del boliche, que cuando ese local nocturno cerró entre las 8 y las 9, la víctima se dirigió con un amigo, esos dos imputados y otras personas, a la plaza identificada como "Ferroviaria", ubicada en la calle Soler, entre Godoy Cruz y Juan B. Justo, y allí "contaron chistes, escucharon música, cantaron y charlaron; algunos bebieron cervezas en lata y fumaron marihuana".

Es así que a las 11 abandonaron ese lugar y se dirigieron a la Plaza Serrano, donde la chica, su amigo y los dos acusados ya mencionados, se encontraron con los otros cuatro imputados, Ángel Ramos (24), Lautaro Ciongo Pasotti (25), Franco Lykan (24) e Ignacio Retondo (23), cuando estos cantaban y tocaban la guitarra.

Destacando el "evidente estado de intoxicación" que tenía la víctima, el fiscal luego describió los abusos por manoseos que entre las 13 y las 14.20 la chica sufrió por parte de Cuzzoni, Domínguez y Ramos, en el kiosco "Curiosity" de la calle Serrano 1514, y que quedaron filmados por las cámaras de seguridad del local.

 


Rosende puntualizó que a partir de las 14.45 "todos los imputados se dirigieron junto a la víctima hacia el automóvil Volkswagen Gol", propiedad de Ciongo Pasotti, que estaba estacionado frente a la panadería 'La Familia' de Serrano 1397 donde, según describe, "se produjeron y definieron las agresiones sexuales más graves contra la damnificada, que venían gestándose por varias horas, en forma organizada y conjunta por los acusados".

"Todos juntos alrededor de la damnificada, actuaron entrelazados para terminar de arrasar su integridad sexual", dice el fiscal, quien basándose en los videos claves de cámaras de esa cuadra, posicionó dentro del vehículo y abusando de la víctima, a Ramos y a Ciongo Pasotti.

Estos dos acusados quedaron más comprometidos por los análisis de ADN que demostraron que sus perfiles genéticos estaban en el líquido seminal hallado en la ropa interior y en los hisopados practicados a la víctima.

 

En el caso Ramos, además, se halló su patrón genético bajo las uñas de la chica, "lo cual indica que ésta se resistió al acto sexual", remarcó el representante del Ministerio Público.

A Lykan y Cuzzoni, el fiscal los ubica en los asientos traseros del auto, desde donde, según la acusación, manosearon a la joven.

Y al referirse a los otros dos acusados, Domínguez y Retondo, que en ese momento estaban fuera del rodado, dijo que estaban "observando y convalidando el ataque sexual".

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